Teherán, Irán, se cubrió de densas nubes, después de los ataques de EUA e Israel; las gotas de lluvia no eran normales, sino estaban teñidas de negro.

Casi 10 millones de residentes se despertaron bajo un cielo denso en la capital iraní.
Una «lluvia negra» cubrió Teherán, Irán, después de los bombardeos que realizaron Estados Unidos e Israel a los depósitos de petróleo y un centro logístico de hidrocarburos.
Los habitantes despertaron este domingo 8 de marzo y se sorprendieron al ver el cielo, ya que negras nubes lo cubrían, dando la impresión de que era medianoche.
Las gotas de lluvia caían teñidas de color negro, lo que despertó alarma entre la población.
Alerta por compuestos tóxicos
La Media Luna Roja Iraní advirtió a los habitantes de Teherán sobre el riesgo de liberación de compuestos tóxicos a la atmósfera tras la explosión de depósitos de petróleo.
“Podría producirse una peligrosa lluvia ácida”, alertó el organismo sobre el posible fenómeno.
