La Municipalidad de la ciudad de San Pedro de Jujuy, a través de la Dirección de Bromatología, llevó adelante una nueva jornada de capacitación en manipulación de alimentos.

La misma estaba destinada a vecinos y trabajadores vinculados al rubro alimenticio, con el objetivo de fortalecer las prácticas seguras y garantizar la salud de la población.
La Licenciada Mabel Gareca, referente de la Dirección de Bromatología, explicó que el curso aborda contenidos fundamentales relacionados con las características generales de los alimentos, las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), los métodos de conservación y las cinco claves de la inocuidad. Además, se incluyen temáticas vinculadas a la alimentación libre de gluten y conceptos básicos de nutrición.
En este sentido, Gareca señaló que la capacitación se encuentra enmarcada dentro de lo establecido por el Código Alimentario Argentino, normativa que regula la manipulación de alimentos en todo el país. Según indicó, la legislación vigente establece que toda persona que manipule alimentos, de manera directa o indirecta, debe contar obligatoriamente con el carnet de manipulador.
El curso cuenta con una duración total de siete horas, distribuidas en seis horas de formación teórica y práctica, y una instancia final de evaluación. Durante el desarrollo de las clases, se promueve la participación activa de los asistentes mediante dinámicas didácticas que facilitan la comprensión de los contenidos.
Una vez finalizada la capacitación y aprobada la evaluación, los participantes acceden al carnet de manipulador de alimentos, documento habilitante que certifica la formación recibida. Para su emisión, se cargan los datos personales en el sistema correspondiente y posteriormente se realiza la entrega oficial.
Desde Bromatología destacaron que este tipo de capacitaciones resultan fundamentales en una ciudad como San Pedro de Jujuy, donde se desarrollan diversas actividades sociales, culturales y religiosas que incluyen la elaboración y venta de alimentos. En este contexto, contar con manipuladores capacitados permite reducir riesgos sanitarios y mejorar la calidad de los productos ofrecidos a la comunidad.
Finalmente, se remarcó que la formación no solo responde a una exigencia legal, sino que también contribuye a generar conciencia sobre la importancia de la correcta manipulación de alimentos, promoviendo hábitos responsables que impactan directamente en la salud pública.
