La Agencia Internacional de la Energía (AIE) propuso tres días semanales de home office para reducir el consumo de petróleo tras el impacto de la guerra en Irán.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) recomendó volver al teletrabajo como una de las principales medidas para enfrentar la crisis petrolera global generada por la guerra en Irán.
El organismo planteó que implementar hasta tres días semanales de trabajo remoto puede reducir entre un 2% y un 6% el consumo de combustible en autos.
La propuesta surge en un contexto de fuerte tensión energética, con el precio del crudo por encima de los U$S 100 por barril y restricciones en el suministro global por la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz.
“El mercado enfrenta una disrupción sin precedentes”, advirtió el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, al presentar el plan.
Teletrabajo como herramienta energética
La AIE colocó al teletrabajo en el centro de su estrategia para reducir la demanda de petróleo en el corto plazo.
Según sus estimaciones, reducir la movilidad diaria de millones de trabajadores tendría un impacto inmediato en el consumo de combustibles, especialmente en el transporte urbano.
La recomendación apunta a gobiernos y empresas, a quienes instó a promover esquemas híbridos de trabajo.
“Sumar días de trabajo remoto puede generar una reducción significativa del consumo energético”, señalaron desde el organismo.
Crisis en el estrecho de Ormuz
El conflicto en Oriente Próximo afectó el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial.
La interrupción parcial del flujo de crudo generó un shock en el mercado energético y presionó los precios internacionales.
A pesar de que los países miembros liberaron 426 millones de barriles de reservas estratégicas, la AIE advirtió que la medida no alcanza para compensar la caída en la oferta.
Menos movilidad, menos consumo
El organismo también propuso reducir la velocidad máxima en rutas y ciudades en al menos 10 km/h, lo que permitiría ahorrar entre un 5% y un 10% de combustible por vehículo.
Además, recomendó fomentar el uso del transporte público y compartir vehículos para disminuir la cantidad de autos en circulación.
Estas medidas buscan reducir la demanda sin depender exclusivamente de aumentos en la producción.
Impacto en viajes y empresas
La AIE sugirió recortar hasta un 40% los viajes de negocios en avión y evitar vuelos cuando existan alternativas más eficientes.
El objetivo es reducir el consumo de queroseno, uno de los derivados más afectados por la crisis energética.
“El esfuerzo debe involucrar tanto a empresas como a individuos”, sostuvo Birol.
Cambios en el hogar y consumo energético
El plan también incluye recomendaciones para el ámbito doméstico, como avanzar hacia el uso de cocinas eléctricas de inducción para reducir la dependencia del gas licuado de petróleo.
Estas medidas apuntan a aliviar la presión sobre el sistema energético en un contexto de oferta restringida.
Ahorro parcial frente a una crisis global
Según la AIE, la implementación generalizada de estas acciones permitiría ahorrar entre 4 y 6 millones de barriles diarios.
Sin embargo, el organismo reconoció que ese volumen solo cubriría una parte del faltante actual.
Por eso, insistió en que la prioridad sigue siendo restablecer el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
En paralelo, pidió a los gobiernos implementar políticas públicas e incentivos para facilitar la adopción de estas medidas y mitigar el impacto económico en los sectores más vulnerables.
