Internas, bronca y desconfianza: Las Fuerzas Armadas viven una crisis que no se veía hace años

Las Fuerzas Armadas están atravesando un momento más que complicado. Hay internas fuertes, desconfianzas cruzadas y un clima pesado que, según admiten por lo bajo, no se veía desde hace décadas. A eso se le suma un combo explosivo: reclamos salariales sin respuesta y el problema cada vez más serio de recursos en IOSFA.

En el medio de todo esto aparece la figura de Karina Milei, que —según distintas fuentes— armó un esquema donde pesa más la lealtad política que la trayectoria militar. Y ahí entran en juego tres nombres clave… que hoy están enfrentados entre sí.

Uno de los casos más llamativos es el de Carlos Presti. Después de haber sido jefe del Ejército, pegó el salto al Ministerio de Defensa en diciembre de 2025 sin pasar a retiro, algo bastante inusual. Hoy juega totalmente alineado con Karina Milei, pero su continuidad como teniente general mientras ocupa un cargo político genera ruido. Lo acusan de haberse cerrado en su propio círculo y de ignorar a la Armada y la Fuerza Aérea, que ven en él una especie de “intervención” del Ejército —y de la Casa Rosada— sobre el resto de las fuerzas.

Otro foco de conflicto es Sebastián Ibáñez, jefe de la Casa Militar y hombre de extrema confianza de Karina. Su pelea con el actual jefe del Ejército, Oscar Zarich, es total. Ibáñez quería ese cargo y ahora, según trascendió, estaría operando en su contra. El problema es que su eventual ascenso (de la Promoción 119) implicaría pasar a retiro de golpe a 11 generales más antiguos.

Desde el Ejército intentan frenar esa jugada porque consideran que sería un “descabezamiento” que afecta de lleno la profesionalidad de la fuerza, solo para poner a alguien cercano al poder.

Como si faltara algo, en la Armada también hay tormenta. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Carlos Romay, están enfrentados. Dalle Nogare, con perfil de inteligencia y muy alineado —igual que Presti— con la estrategia de la Secretaría General de la Presidencia, llegó al cargo impulsado justamente por el ministro.

Según el colega Beto Valdez, en la Armada no cayó nada bien. Puertas adentro sienten que tanto Dalle Nogare como Presti están “entregando” la fuerza a las decisiones políticas de Karina Milei, priorizando cuestiones de seguridad interna y logística presidencial por sobre la defensa nacional.

Así, entre internas, pases de factura y decisiones que generan ruido, las Fuerzas Armadas se mueven en un escenario cada vez más tenso, con una conducción cuestionada y un horizonte que, por ahora, aparece lleno de incertidumbre.

(periodicotribuna.com.ar)

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