Comienza el otoño en el hemisferio sur: Una estación de transición y cambios en el paisaje

Con la llegada del equinoccio de marzo, el hemisferio sur le da la bienvenida al otoño, una estación que marca el fin del verano y el inicio de un período caracterizado por temperaturas más suaves y una transformación visible en la naturaleza.

Este fenómeno astronómico, que ocurre entre el 20 y el 21 de marzo de cada año, se distingue porque el día y la noche tienen prácticamente la misma duración en todo el planeta. A partir de este momento, las jornadas comienzan a acortarse progresivamente, dando paso a noches más largas.

El otoño se presenta como una etapa de transición. Atrás quedan las altas temperaturas del verano, mientras el frío del invierno comienza a insinuarse de manera gradual. En este contexto, los cambios se hacen evidentes: los árboles caducifolios pierden sus hojas, que adoptan tonalidades amarillas, anaranjadas y rojizas, configurando postales características de la estación.

En regiones del norte argentino, como Jujuy, el otoño suele iniciar con días todavía cálidos durante marzo, pero con un descenso paulatino de las temperaturas hacia abril y mayo. Las lluvias intensas del verano disminuyen, y el clima se vuelve más estable, con mañanas frescas y tardes templadas.

Además de su impacto climático, el otoño también invita a modificar hábitos cotidianos. Es una época propicia para retomar rutinas, reorganizar actividades y prepararse para los meses más fríos del año.

De este modo, el otoño no solo representa un cambio en el calendario, sino también un momento de renovación natural y adaptación, donde el paisaje y la vida diaria comienzan a transformarse en sintonía con el ciclo de las estaciones.

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