Alivio en la familia de Roberto Tarifa por la condena al autor del hecho

La Justicia condenó a 13 años de prisión efectiva al responsable del homicidio de Roberto Tarifa, vecino de la localidad de El Sauzal, en la provincia de Jujuy.

Imanol Edgardo Uziel Hurtado fue condenado a la pena de 13 años de prisión de ejecución efectiva, al ser hallado autor penalmente responsable del delito de homicidio simple, por el asesinato de Roberto Tarifa, ocurrido el 16 de noviembre de 2025, en el barrio El Sauzal de la localidad de La Mendieta.

La sentencia puso fin a una de las etapas más difíciles para la familia de la víctima, que durante meses acompañó el proceso judicial con el objetivo de obtener una condena para el autor del crimen ocurrido en noviembre del año pasado.

Gabriela Quintero, hermana de Roberto Tarifa, expresó que la familia recibió con alivio el fallo judicial, aunque reconoció que el dolor por la pérdida continúa siendo inmenso. Explicó que la sentencia representa el cierre de una etapa muy difícil, marcada por el sufrimiento y la búsqueda de justicia tras el asesinato de su hermano.

Recordó que Roberto Tarifa fue atacado con un arma blanca durante la madrugada de noviembre del año pasado, mientras se encontraba lavando su automóvil. Como consecuencia de la agresión, perdió la vida, hecho que conmocionó profundamente a la comunidad de El Sauzal y al Departamento San Pedro de Jujuy.

Quintero manifestó que muchas personas consultaron a la familia al considerar que los 13 años de prisión resultaban insuficientes frente a la gravedad del hecho. Sin embargo, explicó que, de acuerdo con los antecedentes judiciales registrados en la provincia para casos de homicidio simple, las penas suelen oscilar entre los 8 y los 10 años de prisión, por lo que la condena impuesta representa una sentencia superior a las que habitualmente se aplican en este tipo de causas.

En ese sentido, señaló que, si bien ninguna condena devolverá la vida de Roberto Tarifa ni aliviará completamente el dolor de sus seres queridos, la resolución judicial brinda cierta tranquilidad a la familia al confirmar la responsabilidad penal del autor del crimen.

La hermana de la víctima también destacó el trabajo desarrollado por el abogado querellante, el doctor Ricardo Adame, quien representó a la familia durante todo el proceso judicial. Asimismo, agradeció la labor del fiscal, doctor Mora, por el compromiso demostrado durante la investigación y el juicio, permitiendo arribar a una condena de 13 años de prisión efectiva.

Por su parte, Lidia Quintero, madre de Roberto Tarifa, expresó el profundo dolor que continúa atravesando desde el asesinato de su hijo y aseguró que ninguna sentencia podrá reparar la pérdida sufrida por toda la familia.

La mujer recordó que Roberto era uno de sus principales apoyos y que siempre permanecía a su lado ayudándola en las tareas cotidianas. Explicó que su ausencia modificó por completo la vida familiar y que el vacío que dejó continúa siendo imposible de superar.

Durante su testimonio, relató que hizo un gran esfuerzo para acompañar el crecimiento y la educación de su hijo. Contó que estudió durante varios años en la ciudad de San Pedro de Jujuy y que, debido a las dificultades económicas que atravesaba la familia, debió abandonar esa etapa para continuar sus estudios secundarios por otra modalidad, hasta completar su formación.

Lidia Quintero recordó además que Roberto Tarifa poseía una enorme habilidad para las artesanías y que desde muy joven confeccionaba distintas figuras utilizando materiales reciclados, alambres, clavos, chapas y latas. Con creatividad y dedicación elaboraba automóviles, muñecos y diversas piezas artesanales que hoy permanecen conservadas por su familia.

La madre explicó que decidió preservar cada uno de esos trabajos como parte del legado que dejó su hijo. En su vivienda mantiene un espacio destinado exclusivamente a exhibir las artesanías y objetos personales de Roberto, transformándolo en un pequeño homenaje permanente a su memoria.

También recordó la solidaridad que caracterizaba a su hijo, destacando que frecuentemente colaboraba con personas en situación de vulnerabilidad. Comentó que acostumbraba ayudar a limpiavidrios y otras personas que encontraba en San Pedro de Jujuy, brindándoles alimentos, bebidas o cualquier ayuda que estuviera a su alcance, reflejando el compromiso social y la calidad humana que lo distinguían.

Según expresó, Roberto Tarifa era un hombre trabajador, dedicado a su familia y muy querido por quienes lo conocían. Aseguró que uno de sus mayores pasatiempos era jugar al fútbol y desarrollar sus trabajos como artesano, actividades que realizaba con entusiasmo y dedicación.

La familia sostuvo que el acompañamiento recibido por vecinos, amigos y allegados fue fundamental durante todo el proceso judicial. Destacaron especialmente las numerosas muestras de afecto recibidas desde el momento del crimen y durante el desarrollo del juicio, acompañamiento que les permitió afrontar uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Lidia Quintero manifestó que el dolor por la pérdida de Roberto Tarifa permanece intacto y aseguró que cada día recuerda la presencia de su hijo en el hogar familiar. Explicó que aún conserva sus pertenencias, sus herramientas de trabajo y los objetos que elaboró con sus propias manos, elementos que representan un recuerdo permanente de quien consideró un hijo solidario, trabajador y comprometido con su familia.

La madre recordó que Roberto siempre colaboraba con las tareas del hogar y que se caracterizaba por estar dispuesto a ayudar tanto a sus familiares como a quienes necesitaban una mano. Señaló que era una persona sencilla, respetuosa y querida por vecinos y amigos de la localidad de El Sauzal, cualidades que quedaron reflejadas en el masivo acompañamiento que recibió la familia tras el crimen.

Asimismo, destacó que durante el velatorio y los días posteriores al fallecimiento una importante cantidad de personas se acercó para despedirlo y brindar contención a la familia. Según expresó, la presencia de vecinos, allegados y personas que conocían a Roberto fue una muestra del cariño y del reconocimiento que había construido a lo largo de su vida.

Lidia Quintero afirmó que el acompañamiento recibido fortaleció a la familia durante el proceso judicial y permitió mantener firme el pedido de justicia desde el primer momento. En ese sentido, remarcó que nunca dejaron de asistir a las distintas instancias convocadas por la Fiscalía y el Poder Judicial con el objetivo de que el caso avanzara hasta llegar a una sentencia.

Durante su testimonio recordó que, desde el momento del asesinato ocurrido en noviembre del año pasado, la familia mantuvo un contacto permanente con los organismos judiciales para conocer el avance de la causa y colaborar con todo lo que fuera necesario para el esclarecimiento del hecho.

La mujer señaló que el recuerdo de Roberto permanece presente en cada rincón de su vivienda. Explicó que el dormitorio y otros espacios de la casa conservan objetos personales y las artesanías realizadas por su hijo, las cuales representan un patrimonio familiar cargado de valor sentimental.

También recordó que Roberto disfrutaba compartir tiempo con su familia, viajar a San Pedro de Jujuy y colaborar con las actividades cotidianas del hogar. Según relató, siempre se preocupaba por ayudar a quienes lo rodeaban y mantenía un trato solidario con las personas que encontraba durante sus recorridos por la ciudad.

Lidia Quintero sostuvo que la ausencia de su hijo continúa siendo muy difícil de afrontar y aseguró que ninguna sentencia podrá reparar el vacío que dejó su muerte. Sin embargo, manifestó que el fallo judicial representa un paso importante para que el hecho no quede impune y para que la familia pueda comenzar a transitar una nueva etapa.

Respecto de la condena, expresó que, desde una mirada de madre, cualquier pena resulta insuficiente frente a la pérdida de un hijo. No obstante, reconoció que la decisión de la Justicia permitió cerrar un largo proceso judicial que mantuvo en vilo a toda la familia durante varios meses.

En ese contexto, reiteró su agradecimiento a quienes acompañaron el reclamo de justicia y permanecieron cerca de la familia desde el momento del crimen. Destacó especialmente el apoyo de vecinos de El Sauzal, amigos y personas del departamento San Pedro de Jujuy, quienes manifestaron permanentemente su solidaridad.

Finalmente, la madre de Roberto Tarifa aprovechó la oportunidad para dejar un mensaje dirigido a las familias, resaltando la importancia del diálogo, el acompañamiento y la contención de los hijos. Consideró que la presencia de la familia es fundamental para enfrentar las problemáticas que afectan a la sociedad y pidió continuar promoviendo valores como el respeto, la solidaridad y la convivencia.

La sentencia de 13 años de prisión efectiva dictada contra el responsable del homicidio marca un nuevo capítulo en una causa que conmocionó a la comunidad de El Sauzal y a todo el departamento San Pedro de Jujuy. Si bien el fallo no logra reparar el profundo dolor provocado por la pérdida de Roberto Tarifa, sus familiares destacaron que representa una respuesta de la Justicia luego de meses de espera, investigación y trabajo judicial.

Con la resolución del Tribunal concluye una etapa del proceso penal, mientras la familia continúa recordando a Roberto Tarifa como un hombre trabajador, solidario, apasionado por las artesanías y comprometido con su comunidad, cualidades que, según expresaron sus seres queridos, permanecerán vivas en la memoria de todos quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.

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