Comercializaron 3 millones de prendas oficiales de Argentina; 2,5 millones de España; 2,4 millones de Brasil; 2,2 millones de Inglaterra y 2 millones de México.

En Argentina se pasó de “poco clima de mundial” en el mes de junio pasado, a una locura casi total a mediados de julio: cada camiseta oficial cuesta unos US$ 100 pero si el cliente quiere contar con la misma tela que utilizan los profesionales que disputan la Copa del Mundo, el precio se eleva hasta US$ 160 o US$ 170.
También se venden de manera masiva las “truchas” que pueden costar $ 10.000 o bien $ 12.000 en tiendas del Once, Constitución o Flores. ¿Cuántas “apócrifas” se despacharon en Argentina en los últimos 2 meses? Un total de casi 9 millones.
Adidas, el gran ganador del mundial
Una vez que terminó la fase de grupos y quedaron 16 selecciones fuera de juego, a Nike que había arrancado con 12 equipos le quedaban 8 y a Adidas que había comenzado con 14 apenas 6 combinados. Puma había pasado de 11 a 7.
Sin embargo, los norteamericanos de Nike fueron viendo cómo se caían uno a uno sus clientes: Australia, Brasil, Croacia, Estados Unidos, Noruega, Inglaterra y Francia.
Por su parte, los alemanes de Adidas perdieron a Argelia, Bélgica, México y Colombia pero se quedaron con dos cartas muy potentes: Argentina y España.
Desde la firma creada por Adi Dassler calificaron a la final que se jugará en New Jersey como “un momento de orgullo” para la compañía y el nivel de ventas les da la razón. Gracias a sus aciertos, además de camisetas, los germanos venden cada vez más botines y zapatillas: aumentaron 20 % su volumen comercializado desde junio.
Pronto, habrá liquidación de camisetas
A semifinales llegaron 4 paìses que ya han levantado la Copa del Mundo: Inglaterra, Francia, España y Argentina. En 22 citas globales, apenas 8 selecciones han podido gritar campeón (las otras cuatro son Brasil, Uruguay, Italia y Alemania).
El problema es que quien gane la final va a dejar a todas las prendas existentes como «viejas» o «desactualizadas» ya que no es tan sencillo agregarle una nueva estrella a las prendas oficiales.
