Del residuo al recurso y lo que el análisis metagenómico revela sobre el potencial de los microorganismos eficientes que componen el bioinsumoMEj. Se trata del bioinsumoMEj de PROYAJO basado en consorcios microbianos con un amplio rango de aplicaciones en suelo y ambiente.

Esta investigación desarrollada en Perico (Jujuy) es resultado del trabajo de un equipo liderado por la Dra. Fanny Altamirano, que logró transformar residuos orgánicos en un insumo de alto valor para el sector agroproductivo y ambiental.
Este producto fue sometido a un análisis metagenómico en laboratorios de Estados Unidos, utilizando herramientas avanzadas de biología molecular con el objetivo de caracterizarsu composición microbiana, evaluar su potencial, eficacia y analizar su inocuidad, generando asímayor confiabilidad para su uso.
El bioinsumoMEj se obtiene a partir del tratamiento de residuos sólidos de matadero junto con microorganismos aislados del mismo entorno. Este enfoque representa una propuestainnovadora dentro de las prácticas de compostaje, ya que permite valorizar desechos y convertirlos en recursos útiles, en línea con los principios de la economía circular.
El análisis reveló la presencia de una comunidad bacteriana diversa y equilibrada, conpredominio de cuatro grandes grupos: Firmicutes, Proteobacteria, Actinobacteria yBacteroidetes. Esta composición permite que el sistema funcione de manera coordinada enprocesos clave como la fermentación, la descomposición de materia orgánica y el reciclaje denutrientes.
Los Firmicutes incluyen bacterias lácticas que favorecen la fermentación y ayudan a inhibirmicroorganismos indeseables, contribuyendo a la reducción de olores y a la mejora del proceso de compostaje.
Las Proteobacteria participan en el ciclo del nitrógeno y en la promoción delcrecimiento vegetal, facilitando la absorción de nutrientes. Las Actinobacteria degradan compuestos orgánicos complejos, contribuyen a la formación de humus y producen sustancias con actividad antimicrobiana. Por último, las Bacteroidetes se destacan por su capacidad paradegradar materia orgánica y reciclar nutrientes esenciales.
La interacción entre estos grupos genera un sistema microbiano cooperativo y dinámico.Además, la alta diversidad y la distribución equilibrada de especies se asocian con una mayorestabilidad y resiliencia del sistema.
En términos de aplicación, este desarrollo ha sido evaluado en huertas, sistemas de riego porgoteo, cultivos hidropónicos y ensayos a campo. En dichos ensayos se observaron mejoras en el desarrollo radicular, el crecimiento vegetal y la aceleración de la descomposición de residuos orgánicos, junto con una disminución de olores y un mejor control de moscas.
Más allá de estos resultados, el estudio pone en evidencia el valor de las herramientas metagenómicas para comprender la complejidad de los sistemas microbianos.
Este enfoque permite no solo identificar los microorganismos presentes, sino también interpretar su funcionamiento como un sistema integrado, aportando información clave para optimizar su uso.
En un contexto donde la agricultura busca ser cada vez más sostenible, este tipo de desarrollo resalta el papel estratégico de los microorganismos del suelo.
Transformar residuos en recursos y aprovechar la biodiversidad microbiana no solo mejora la productividad, sino que también contribuye a sistemas más equilibrados y respetuosos con el ambiente.
