El interventor del Partido Justicialista de Jujuy, Ricardo Villada, reveló que está hablando «con todos» los sectores y adelantó que en pocas semanas lanzará la convocatoria a elecciones internas, que podrían celebrarse en agosto o septiembre, o incluso el 17 de octubre.

A dos semanas de haber asumido la intervención dictaminada por la justicia federal, Villada brindó detalles sobre el proceso de normalización que atraviesa la institución. En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), el salteño remarcó que su objetivo es garantizar transparencia y participación a todos los sectores internos del peronismo local, aunque admitió que es posible que algunos decidan no hacerlo.
–Es la primera vez que la justicia interviene un partido político en Jujuy, y cuando la justicia interviene en la política, hay problemas.
–Sí, claramente. Mi acción tiene que tener mucha agilidad, justamente para resolver cuanto antes una situación que es muy larga. La ley de partidos políticos establece que si vos no renovás autoridades durante cuatro años, es causal de la pérdida de la personería. Es una situación bastante grave. Más allá de los condimentos de orden político, hay un condimento legal que apura esta definición. Hay que dar los pasos necesarios para que no sea de nuevo un lío.
–¿Cuáles son esos pasos?
–Hay dos o tres ingredientes. El padrón diría que está bastante avanzado, porque ya la intervención oficial había hecho un trabajo y la justicia por su parte también lo había hecho. Los padrones están bastante terminados. Lo que hace falta es tener diálogo con todos los sectores, escuchar los planteos respecto a la vigencia de la Carta Orgánica del partido, que establece la representación en determinados lugares, y tener una radiografía de este proceso. Eso es lo que estamos haciendo en esta etapa, establecer claridad y transparencia.
–Hay que ponerle fecha a la interna.
–Claro. Definir el cronograma, la fecha de elecciones, la junta electoral. Yo creo que eso va a permitir y va a garantizar que todos se sientan incluidos. Excepto, obviamente, los que decidan no estar por voluntad propia. En definitiva, se está hablando de un proceso donde los afiliados definirán el rumbo que va a tomar el Partido Justicialista en Jujuy. Las intervenciones judiciales no son el proceso más sano, pero es el medio al que tienen que recurrir aquellos afiliados que han sentido su derecho violentado, no solamente porque no les permite elegir autoridades, sino fundamentalmente porque los han expulsado.
–Muchos y muchas sacaron los pies del plato, crearon su sello para participar en elecciones y después quisieron volver al partido.
–Justamente, yo creo que ahí está la nuez del porqué de mi presencia. Yo no vengo a generar favoritismo a nadie, porque sería el principio del fracaso. Lo complejo de mi labor reside en no hacer realidad lo que plantea mucha gente, que es la muerte anunciada. Dicen «no van a poder hacer internas, se van a seguir peleando para siempre». Yo afronto el desafío de dejar de lado eso y que termine el año 2026 con autoridades debidamente elegidas y que esas autoridades puedan conducir un proceso que en definitiva haga que el justicialismo tenga la presencia y la fuerza que debe tener en un contexto político.
–Usted viene avalado por el gobernador de Salta, que está cerca de la senadora nacional por Jujuy Carolina Moisés. ¿Cómo sacarse esas «medallas» que le colgaron cuando asumió la intervención?
–Mostrando en los hechos que todos los sectores van a plantear cosas, y escucharlos. Luego mostrarles, cuando se lleve adelante el proceso electoral, que ellos están incluidos y participando. Que haya un proceso de transparencia, que no se enteren de las cosas cuando ya pasaron, que el cronograma electoral lo conozcan en forma previa, que tengan participación. Con los hechos, habrá valoraciones. Habrá gente que dirá «yo en este proceso no quiero participar» y está en todo su derecho. Ese es mi principal desafío; si no logro eso, no va a haber proceso de normalización.
–Todo el mundo le debe estar pidiendo que ponga la fecha.
–Sí, pero hay cuestiones formales. Ni siquiera tengo las llaves del partido. Además, los apoderados anteriores me han dicho que esperemos; apelaron la decisión de la justicia y se la aceptaron. Nos íbamos a reunir para avanzar, pero hay una cierta dilación. Inclusive, administrativamente, hay ciertos incumplimientos con el personal que trabaja allí. Yo podría haber gestionado ante el juzgado para que saque una decisión, pero no quiero contribuir al desencuentro. Razonablemente la semana que viene eso va a estar culminado. Yo ya dije que en mayo vamos a estar haciendo el proceso de convocatoria a las elecciones.
–En mayo sale la convocatoria. ¿Las elecciones podrían ser en julio?
–En mayo pretendo hacer la convocatoria, y a partir de ahí son 90 días. La Carta Orgánica establece determinados plazos, pero el interventor tiene la facultad de modificar ciertos aspectos. Yo tengo la posibilidad de que los plazos sean más generosos, para que nadie diga «me los han puesto para joderme a mí». Vamos a hacer todo el proceso, y si hay que modificar algo del cronograma, lo vamos a hacer. También porque tenemos una instancia que influye mucho, que es el Mundial. Así que podría ser en agosto o en septiembre.
–Podría ser el 17 de octubre.
–Puede ser. Me lo han planteado algunos dirigentes, y puede estar en evaluación. Yo no noto apuro en la gente con la que estoy hablando. Lo que sí se plantea es que este tema esté resuelto en 2026 y no precisamente el 24 de diciembre.
