Renuncio un director del impenetrable porque querían que mienta en la confección de menús inexistentes

En las últimas horas se conoció la renuncia de un director de una institución educativa de El Impenetrable chaqueño, quien decidió dejar su cargo directivo denunciando graves irregularidades en el sistema de rendición de los fondos destinados al servicio de refrigerio y comedor escolar.

Según expresó públicamente, tomó la decisión de apartarse del cargo porque no quiere “ser cómplice de un sistema que obliga a mentir en la confección de menús inexistentes”.

El docente explicó que, si las rendiciones no se ajustan a los valores establecidos por el sistema, automáticamente son rechazadas.

El principal cuestionamiento gira en torno al monto asignado por alumno, que actualmente ronda los 800 pesos, cifra que, según sostuvo, resulta insuficiente para garantizar una alimentación adecuada para los estudiantes.

En ese sentido, señaló que desde las áreas administrativas se establecen valores que en la práctica no reflejan la realidad. Por ejemplo, se calcula que una taza de mate cocido con leche acompañada con un pan cuesta 230 pesos, mientras que un plato de estofado con fideos, pan y fruta estaría valuado en 570 pesos. Sin embargo, el directivo remarcó que esos cálculos no contemplan gastos indispensables para el funcionamiento diario de la institución.

Entre esos costos mencionó la compra de productos de limpieza, higiene de utensilios, mantenimiento de baños y limpieza de los espacios escolares, elementos básicos para garantizar condiciones dignas dentro de cualquier establecimiento educativo.

El docente afirmó que su decisión responde también a la necesidad de preservar su tranquilidad personal frente a un sistema que considera injusto y alejado de la realidad que viven las escuelas del interior profundo.

Este caso vuelve a poner en debate la situación de los comedores escolares y el financiamiento de los servicios alimentarios en las instituciones educativas, especialmente en las zonas más vulnerables de la provincia, donde muchas veces la escuela representa el único acceso a una comida diaria para cientos de niños.

Desde distintos sectores educativos y sociales advierten que es necesario revisar los montos asignados y transparentar los mecanismos de rendición, para evitar que quienes trabajan en las escuelas queden atrapados en un sistema que no refleja la realidad de los costos actuales.

Scroll al inicio