ATE viene denunciando que hay una estructura salarial que está lejos de cubrir la canasta básica. Hoy un salario promedio en la administración provincial es de 800.000 pesos y las necesidades del grupo familiar son más del doble de ese monto.

El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Jujuy, Carlos Sajama, dijo ayer lunes que “con el reciente aumento salarial nada ha cambiado para las y los trabajadores estatales”. Tal como fundamentara la decisión salarial de rechazar el aumento del 4% dispuesto por el Gobierno provincial, el aumento fue insuficiente para modificar el atraso que registran los salarios. Sajama ha pedido que se convoque a nuevas paritarias.
ATE viene denunciando que existe una estructura de salarios que está lejos de cubrir las necesidades de la canasta básica. Hoy el sector que nuclea al personal de la administración provincial cuenta con un salario que con el aumento ronda apenas los 800.000 pesos cuando las necesidades de un grupo familiar son más del doble de ese monto. Aquí no se cuenta la situación de capacitadores o de trabajadoras y trabajadores municipales jornalizados ni siquiera superan se aproximan a esa media.
En declaraciones en un medio de prensa, Sajama enfatizó que “hay muchísimas trabajadoras y trabajadores que no han sentido el aumento. Capacitadores y jornalizados ni siquiera llegan al salario básico y por eso es que le exigimos al Gobierno que vuelva a convocar a paritarias”.
El Sindicato también señala que esto se da en un desorden salarial extremo con trabajadoras y trabajadores con antigüedad que por la falta de recategorizaciones tienen aumentos similares a los de quiénes recién ingresan.
Aunque ha habido algunas correcciones el titular del Consejo Directivo Provincial ha señalado que “seguimos teniendo problemas en la franja media, porque con cada aumento los trabajadores con antigüedad terminan cobrando casi lo mismo que los que recién ingresan”.
La dirigencia provincial de ATE da cuenta de que sin un salario equivalente a la canasta básica familiar la caída del poder adquisitivo seguirá siendo una problemática repetitiva.
