El fallecimiento de un cabo chaqueño volvió a poner en el centro de la escena la grave crisis que atraviesa IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas y de seguridad, que desde hace meses acumula denuncias por falta de cobertura médica y problemas con prestadores en todo el país.

Se trata de Mauro Ponte, un gendarme de 26 años que se encontraba prestando servicio en San Ramón de la Nueva Orán, en la provincia de Salta. El joven sufrió una descompensación y falleció tras presentar un cuadro grave que estaría vinculado al hantavirus, según trascendió en las primeras informaciones.
El caso generó conmoción dentro de la fuerza y reavivó los cuestionamientos sobre el funcionamiento del sistema de salud de los uniformados.
Familiares y allegados del gendarme denunciaron un supuesto abandono de persona y cuestionaron la atención médica recibida. Además, señalaron que otros dos gendarmes permanecen internados en terapia intensiva con síntomas compatibles con hantavirus, mientras esperan la confirmación oficial de los diagnósticos por parte del equipo médico.
El episodio ocurre en medio de la profunda crisis que atraviesa IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas, que fue intervenida y atraviesa un proceso de reestructuración luego del fuerte deterioro financiero acumulado durante la gestión anterior del Ministerio de Defensa.
Desde distintos puntos del país, integrantes de las fuerzas vienen denunciando demoras en la atención médica, falta de cobertura, suspensión de prestaciones y deudas con clínicas y profesionales, una situación que afecta a miles de efectivos y sus familias.
Mientras el Gobierno nacional analiza la creación de un nuevo sistema que reemplace o reorganice la obra social, dentro de las fuerzas crece la preocupación por la falta de respuestas inmediatas.
En ese contexto, la muerte del joven gendarme vuelve a exponer un problema que desde hace tiempo denuncian los propios uniformados: la crisis del sistema de salud de quienes integran las Fuerzas Armadas y de seguridad.
(360 Noticias)
