Los dos presidentes son ideológicamente muy cercanos y tienen posiciones similares al gobierno de Donald Trump. Trataron temas de energía, minería y pasos fronterizos

El presidente Javier Milei recibió desde las 10 en la Casa Rosada a su homólogo chileno, José Antonio Kast, en lo que será el primer viaje oficial al exterior del mandatario trasandino desde que asumió el poder el 11 de marzo último.
La reunión busca consolidar una alianza política en la región entre dos presidentes muy cercanos en lo ideológico, y ambos con posiciones muy cercanas al Gobierno de los Estados Unidos que encabeza Donald Trump.
La visita de Kast a la Argentina refuerza una tradición diplomática entre ambos países: los presidentes chilenos suelen elegir Buenos Aires como su primer destino internacional tras asumir el cargo.
Así ocurrió también con Gabriel Boric, quien visitó Buenos Aires pocas semanas después de iniciar su mandato, durante la presidencia de Alberto Fernández.
El encuentro entre Milei y Kast dio inicio a una etapa bilateral de coincidencias que deja atrás las tensiones que caracterizaron las relaciones entre ambos gobiernos, durante el mandato del centroizquierdista Boric en Chile.
Tanto Milei como Kast sostienen una posición en defensa de la visión económica liberal y coinciden en temas como inmigración, seguridad, y reducción del aparato estatal y participan de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC).
Kast llegó ayer a la Argentina junto a una comitiva integrada por el canciller Francisco Pérez Mackenna; la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert; el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau; la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez; y el dirigente del partido Unidad Democrática Independiente (UDI), Juan Antonio Coloma.
«Hoy más que nunca es importante desarrollar proyectos en forma conjunta. Tenemos grandes ideas en temas mineros, de energía, de pasos fronterizos, del control del crimen organizado», dijo el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna.
Otro tema que se trataría es la frustrada detención del chileno Galvarino Apablaza , acusado de participar en el asesinato en 1991 del exsenador Jaime Guzmán, un referente de la derecha en Chile.
Apablaza se encuentra en la Argentina desde 1993 y, en febrero de este año, un tribunal revocó su estatus de refugiado político. Sin embargo, el miércoles pasado, cuando se ordenó su captura, la policía no lo encontró. A raíz de eso, el viernes el Ministerio de Seguridad ofreció una recompensa de US$14.000 «para quien aporte información que permita localizar y detener» a Apablaza.
El mandatario chileno había viajado a la Argentina en diciembre, cuando se reunieron antes de su asunción y compartieron una imagen con una motosierra.
(baenegocios)
