El Martes de Chaya, es celebrado tras el fin de semana de carnaval y antes del Miércoles de Ceniza.

Es una tradición andina fundamental para agradecer a la Pachamama (Madre Tierra) por la prosperidad, el trabajo y la salud logrados durante el año.
Las familias y comparsas «chayan» (mojan) casas, autos y nuevos bienes con talco, serpentina, bebidas y sahumerios.
El Significado clave del Martes de Chaya, es un ritual de reciprocidad donde se homenajea a la Pachamama, pidiendo por la continuidad de la prosperidad.
Parte del ritual de la Chaya se utiliza talco, serpentina, papel picado, albahaca, y se rocía con bebidas (vino, cerveza) y se sahúma con incienso los objetos nuevos y viviendas.
Para poner las ofrendas se cavan pozos (o se prepara la tierra) para depositar comida, bebida, hojas de coca y cigarrillos como agradecimiento.
El Martes de Chaya es el cierre del Carnaval, marca el final del «Carnaval Grande» y prepara el terreno para el «Carnaval Chico» o de Tentación que le sigue.
Esta es una fiesta central en el norte argentino, especialmente en la provincia de Jujuy, como en Capital, Purmamarca, Tilcara y Humahuaca entre otros.
Además de agradecer, es una jornada familiar y de reencuentro que adorna las calles con colores y aroma a albahaca. Esta festividad es una mezcla de cultura ancestral y celebración popular que marca el fin de los días de festejo desenfrenado, dando paso a la Cuaresma.
