Este día es importante para la feligresía católica porque se conmemora el día del santo del pan y del trabajo. Se honra a San Cayetano, por lo que se realizarán actividades litúrgicas en Capital y Palpalá.

Uno de estos tendrá su ceremonia central en la Parroquia San Cayetano de la ciudad de Palpalá. Las actividades centrales serán este 7 de agosto.
Se inician a las 10 horas con la Santa Misa, seguido del acto protocolar y desfile cívico, militar y gaucho en avenida Martijena. Por la tarde, desde las 16:30 horas tendrá lugar la procesión y peregrinación con un nuevo circuito, culminando a las 19:30 horas con la misa central presidida por el obispo de Jujuy, monseñor Daniel Fernández.
San Cayetano

San Cayetano nació en 1480 en Vicenza, Italia. Desde temprana edad, mostró una profunda devoción por la fe y una vocación hacia la caridad. Después de obtener el doble doctorado en derecho civil y canónico por la Universidad de Thiene, decidió consagrarse a Dios y se convirtió en sacerdote.
Cayetano de Thiene, en Gaetano, fue un presbítero italiano, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos. En 1671 fue proclamado santo por el papa Clemente X. Se le conoce como Santo de la Providencia y Patrono del pan y del trabajo.
Reseña histórica de la Parroquia San Cayetano

En la década del ’40, cuando se vio un notable crecimiento de Palpalá, comenzaron la tarea pastoral creando una comunidad cristiana. Las primeras celebraciones se realizaban en casas de familia, y los sacerdotes venían de la Capital.
Con la necesidad de tener un templo propio, la comunidad comenzó a buscar los medios para construirlo. El terreno fue donado por Don Juan Ficoseco y colaboró mediante la provisión de materiales. Su esposa, Doña Cirila Agostini, fue la madrina cuando se colocó la piedra con la presencia del Obispo de Jujuy Monseñor Enrique Muhn.
Con las donaciones y colaboraciones de la comunidad de Palpalá, la construcción del templo se llevó a cabo en diez años, y el 27 de julio de 1960 se bendijo el nuevo templo con la presencia del primer párroco enviado por la Congregación del Verbo Divino, el P. Pedro Schulmeister.
Así nació la parroquia San Cayetano, primer templo de la Provincia de Jujuy dedicado al patrono del Pan y el Trabajo, coronándose el esfuerzo de la comunidad palpaleña de tener su propio templo parroquial.
La Parroquia incluye el templo de San Cayetano, donde se celebra el culto al Patrono del Departamento de Palpalá, la iglesia de los “Santos Arnoldo y José” en el barrio Sarmiento, donde se encuentra la casa parroquial, y las zonas rurales de Forestal, El Cucho, Carahunco, Los Blancos, Las Escaleras, Las Capillas, Remate Chico y Remate Grande.
Hablar de los orígenes de la parroquia implica hablar del origen de la ciudad, Palpalá (Jujuy), porque van de la mano, ya que allá por 1940 comienza a poblarse esta zona, encontrándose ya algunos vestigios del fervor católico de los habitantes, que buscaban la Palabra de Dios. Fue por esa época que el primer farmacéutico del pueblo, don Juan Carlos Güemes, comenzó a popularizar la devoción a San Cayetano, conduciendo largas peregrinaciones a la provincia de Salta, fortaleciendo así el culto al santo y haciendo aún más firme el deseo de tenerlo en el templo ya programado. Pero recién en 1960 podemos hablar del inicio de la actividad pastoral, espiritual y parroquial de nuestra Parroquia, cuando aún dependía del departamento capital.
Las misas, que en un primer momento se celebraban en casas de familia, y después en la Escuela Nacional Nº 34, dentro del establecimiento fabril Altos Hornos Zapla, se trasladaron luego a un galpón cedido en préstamo, en el que se disponían bancos pertenecientes al cine ubicado al frente. Esto fue así hasta que el P. Pedro Schulmeister svd, primer párroco de la incipiente ciudad, decidió trasladarse del galpón a la capilla, el 27 de junio de 1960, dejando así inaugurada la nueva parroquia. La capilla había venido construyéndose aproximadamente desde 1950, en un terreno cedido por don Juan Ficoseco, vecino del lugar, quien además colaboró con la provisión de materiales.
Durante este tiempo fueron numerosas las actividades realizadas por la comunidad para construir su iglesia: además de donaciones hubo festivales, ferias de comida, kermeses, entre otras, pero también estuvo presente la mano especializada de Altos Hornos Zapla, tanto en el diseño de la fachada como en el campanario y el altar; de hecho, la campana fue fundida en el establecimiento fabril. Por otro lado, también hubo colaboración del servicio penitenciario, ya que los bancos fueron una donación del Gobernador de Jujuy, don Horacio Guzmán, y se realizaron en la cárcel. Estos datos fortalecen el concepto de que la Parroquia “San Cayetano” es el fruto del esfuerzo y el tesón de una comunidad que manifestó, desde siempre, su devoción por el Santo del Pan y del Trabajo, pero que además, con una profunda fe en Dios, decidió tener su propio templo.
Pero ninguna devoción es posible si no se tiene la imagen correspondiente. Es así que el primer “San Cayetano” que presidió las celebraciones, medía apenas treinta centímetros, y lo acompañaban otras tres imágenes pequeñas: las de la Virgen del Rosario de Río Blanco, Virgen del Valle y Virgen del Carmen.
La imagen que hoy está en el templo parroquial mide un metro treinta de alto y su base es de ochenta centímetros. Tiene una aureola metálica, como símbolo de su santidad, y lleva en su brazo izquierdo al Niño Jesús. En las fiestas patronales suele llevar una capa que generalmente es ofrecida por alguna familia que pide o agradece los favores recibidos del Santo, y un ramo de espigas. Tanto la aureola, como la capa y las espigas, se colocan en la ceremonia de entronización, al comenzar la novena, cada 28 de julio. Esta imagen también fue el fruto del trabajo comunitario y de la fuerte devoción de los palpaleños, ya que para comprarla se hicieron donaciones familiares y contribuciones particulares. Aunque no hay una fecha certera acerca del arribo de esta imagen a Palpalá, se la puede situar en el segundo semestre de 1961; lo que sí se puede afirmar es la emoción de los fieles y de la comunidad toda cuando el padre Pedro la bendijo en el templo.
La privatización de Altos Hornos Zapla, en 1992, trajo consigo la desocupación, el temor y la desazón de todo Palpalá. Es así que la comunidad decidió que la imagen del Santo del Pan y del Trabajo llegara a todos los rincones del Departamento, tanto urbanos como rurales, pero para hacerlo posible era necesario contar con otra imagen. Esta imagen fue realizada por José Fernando Pacheco, escultor salteño residente en Jujuy, quien la esculpió con arcillas de Palpalá y de la Quebrada jujeña; la imagen lleva al Niño Jesús en su brazo izquierdo, en la mano derecha la Biblia,
“Como todos los años tendremos la visita del Obispo Fernández, también de sacerdotes de toda la provincia, como así también de otras comunidades y congregaciones” resaltó.
(Volveré Jujuy)
