Cuándo una obra de arte “debe” volver a su lugar de origen no tiene una única respuesta, pero hoy es importante analizar desde criterios históricos, éticos, legales y culturales.

Este debate forma parte de lo que se conoce como restitución o repatriación de bienes culturales.
¿Y en qué casos suele considerarse que debe regresar?
En este caso cuando tiene un valor cultural o espiritual clave para su comunidad de origen, porque algunas piezas no son solo arte, sino símbolos de identidad, religión o historia. En esos casos, el reclamo suele ser más fuerte.
En síntesis, una obra de arte “debe” volver a su lugar de origen cuando hay una combinación de valor cultural profundo y el deseo de un pueblo de disfrutarlo.
“Hacia la chichería”
La obra Hacia la chichería del pintor José Antonio Terry es una de las imágenes más emblemáticas de la vida cotidiana en la Quebrada de Humahuaca.
¿Quién es la mujer del cuadro?
La figura femenina que protagoniza la escena de Terry es Ángela Chavarría, bisabuela del artista Emilio José Moreno Chavarría pintor, muralista y docente Tilcareño.
El cuadro muestra a una mujer andina típica de la época, habitante de Tilcara, y que su autor buscaba retratar escenas reales del norte argentino más que hacer retratos individuales y que quiere reflejar en esta imagen la continuidad de las tradiciones, la vida social en torno a la chicha y el rol de la mujer en la cultura andina
Reconocimiento a Emilio José Moreno Chavarría, referente del arte tilcareño
El pintor, muralista y docente jujeño continúa siendo destacado por su trayectoria y su aporte a la cultura andina, con una obra profundamente ligada a las raíces del norte argentino.
Nacido en Tilcara, provincia de Jujuy, Moreno Chavarría desarrolló una prolífica carrera como pintor, dibujante y muralista, llevando su obra a distintos puntos del país y del mundo. Su producción artística, que supera las miles de piezas originales, se caracteriza por una fuerte impronta simbólica vinculada a los pueblos originarios, la cosmovisión andina y los paisajes del norte.
El reconocimiento a su figura no es nuevo, fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, destacándose no solo por su obra, sino también por su rol como docente y difusor de las raíces culturales indígenas y criollas.
Su vínculo con Jujuy y especialmente con Tilcara sigue siendo central en su producción. En numerosas oportunidades, el artista expresó que su tierra natal constituye una fuente permanente de inspiración, reflejada en los colores, las formas y las temáticas que atraviesan su obra.
No solo se celebra su trayectoria, sino también su aporte a la construcción de una identidad artística profundamente arraigada en la historia, la memoria y las tradiciones del norte argentino.
Su obra, cargada de simbolismo y pertenencia, continúa proyectando la esencia de Tilcara más allá de las fronteras, consolidándolo como un verdadero embajador cultural de Jujuy.
El homenaje de Luis Ernesto Melano

Luis Melano, es el impulsor de “Caminatas de las Quenas” en la provincia de Jujuy.
Su nombre está profundamente ligado a una de las expresiones más sensibles y auténticas de la cultura andina en el norte argentino: las “Caminata de las Quenas”, es una propuesta que combina música, paisaje y espiritualidad. No es solo un evento artístico, sino una vivencia colectiva. Se trata de recorridos —generalmente en entornos naturales de Jujuy— donde músicos y participantes avanzan tocando la quena, generando una atmósfera única que conecta con las raíces ancestrales de la región.
Melano es el creador e impulsor de esta iniciativa, pensada como un homenaje a la cultura andina, una forma de revalorizar instrumentos originarios como la quena, además un espacio de encuentro entre artistas, comunidad y naturaleza.
El aporte de Caminata de las Quenas, trasciende lo artístico. Su idea convirtió una práctica musical en un ritual contemporáneo, donde lo colectivo, lo espiritual y lo cultural se entrelazan.
Las Caminata de las Quenas hoy son vistas como una de las expresiones más genuinas del sentir andino, manteniendo viva una tradición que sigue creciendo y convocando a nuevas generaciones.
Emilio de Tilcara

“Dedicado a mi entrañable amigo Emilio José Moreno Chavarría, artista plástico tilcareño radicado en Capital Federal, a quien respeto enormemente por sus valores y su arte; por esa conmovedora simpleza con que supo comentarme extraordinarias vivencias compartidas con poetas, músicos y artistas de la cultura popular argentina”.
“El poema anhela reflejar la esencia de este gran artista, su espíritu y conexión con la tierra que lo vio nacer, como también, con grandes personalidades de la cultura nacional como Medardo Pantoja, Domingo Zerpa, Ariel Petrocelli, Tomás Lídoro Caro, entre muchas otras”.
“Viviendo en Buenos Aires, conocí en su atelier muchas de sus obras como también, las realizadas en vivo durante la presentación de su espectáculo ‘Canto y Pincel’, junto al extraordinario catamarqueño Tomas Caro”.
“Como se aprecia en esta obra de Emilio, hay un detalle en sus pinturas que siempre llamó mi atención y es la expresividad en los rostros, que bien puede apreciarse en las imágenes que acompañan a la que publicara recientemente el artista”.
El poema:
El cielo de Jujuy le ciela el alma;
la noche en Buenos Aires
se torna quieta y calma.
Allí, en el atelier,
aguardan los pinceles
las inquietas manos y sueños
de Emilio de Tilcara.
En la dinámica del trazo confluyen
espacios infinitos, variados
horizontes que le habitan.
Emilio de Tilcara pinta y canta con su caja
coplitas chumadas de esperanzas;
en silencio le agradece
a Dios, a Pachamama,
por la belleza y magia de su raza.
Emilio de Tilcara pinta y pinta…
serenidad y equilibrio hay en sus cuadros
que, amorrados, nos hablan del pasado:
silente testimonio de antigales
haciéndonos visible la luz de la memoria.
Emilio de Tilcara pinta y pinta
a Jujuy y a la América Morena:
“Pasado, Presente y Futuro” entrelazados
en cósmica visión de un hombre apasionado.
Y este Emilio, mansamente, me ha contado
de la prestancia de Medardo allá en Tilcara;
de esa Tilcara mestiza, cobriza, despojada;
de Zerpa, su cristalina voz y su poesía sabia.
De Petrocelli su elocuencia enardecida
y de su “Ñaño” Tomás Lídoro Caro
el país de los sueños que juntos recorrieron
con un “Canto y Pincel” entre las manos.

Nota al poema: El término en la frase “le ciela el alma”, es una metáfora de movimiento para expresar la acción, el espíritu inquieto de Emilio, que siempre lo traslada a Jujuy.
