“El efectivo se va retirando”: Menos billetes y más pagos digitales en el país

El circulante está en su nivel más bajo en casi cinco años. Con la tecnología, crecen los pagos digitales y cambian los hábitos de consumo. La mirada del economista José Simonella.

(Foto ilustrativa)

La cantidad de billetes en circulación en la Argentina alcanzó su nivel más bajo en casi cinco años, en un contexto de marcado retroceso en el uso de efectivo y fuerte avance de los medios de pago digitales.

Según datos del Banco Central de la República Argentina, a mediados de diciembre circulaban 6.752,5 millones de billetes, un nivel que no se registraba desde mediados de 2021. La cifra representa una caída del 43% respecto del pico de julio de 2024, cuando había 11.859,2 millones de unidades.

El descenso refleja un cambio significativo en los hábitos de pago. En septiembre pasado se registraron 48,4 millones de extracciones de cajeros automáticos en todo el país, menos de la mitad de los más de 118 millones que se habían alcanzado en los diciembres de 2019 y 2021.

De acuerdo con el último Informe de Inclusión Financiera del BCRA, el dinero en circulación equivale actualmente al 6,2% del Producto Bruto Interno, el nivel más bajo de los últimos años. Como contraste, tiempo atrás las entidades bancarias debían recargar algunos cajeros hasta tres veces por día para cubrir la demanda.

Entre los factores que explican esta tendencia se destaca el crecimiento sostenido de los pagos digitales, como las transferencias inmediatas, las billeteras virtuales y el uso de códigos QR interoperables. En especial entre los jóvenes, el efectivo dejó de ser un medio de pago habitual.

Otro elemento clave fue la incorporación de billetes de mayor denominación, como los de $10.000 y $20.000, que reducen la cantidad de unidades necesarias para las transacciones diarias.

El fenómeno también se refleja a nivel local. En Córdoba, el Banco de Córdoba anunció el cierre de sucursales en zonas serranas con el objetivo de incentivar el uso de medios digitales. La tendencia se replica en otras regiones del país.

A nivel internacional, el cambio también es visible. En Madrid, por ejemplo, surgieron iniciativas para garantizar la presencia de cajeros automáticos en zonas rurales ante la reducción del uso de efectivo.

El economista José Simonella explicó a Cadena 3 que el dinero digital presenta ventajas como menores costos operativos, mayor comodidad para los usuarios y una mayor formalización de la economía, ya que todas las operaciones quedan registradas.

Sin embargo, también advirtió sobre desventajas: la exclusión de sectores sin acceso a tecnología o conectividad, la dependencia de sistemas electrónicos y los riesgos de fraude o pérdida de privacidad.

Además, remarcó la importancia de fortalecer la educación financiera desde etapas tempranas para mejorar el uso de estas herramientas y evitar costos abusivos.

“La educación financiera es una gran materia pendiente en la educación primaria y secundaria. No solo hablamos de pagar con dinero digital, sino de cómo sacar un préstamo, qué tasa te cobran, no pagar costos financieros abusivos, entender qué es sacar una financiación. Es un tema que ha estado fuera de la educación, pero es fundamental para los ciudadanos. El Estado tiene que educar y fomentar este tipo de herramientas. Se genera un impacto positivo en la recaudación en la economía formal», sostuvo.

Pese al avance de los medios electrónicos, Simonella consideró que el efectivo no desaparecerá. “Hay un cambio de hábito muy notorio, pero siempre se va a necesitar algo de dinero físico”, sostuvo.

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