«Coche eléctrico y factura de la luz»: Así se recorta un 26% el gasto evitando el error más común

El parque automovilístico europeo vive un giro histórico: los coches de gasolina cayeron un 18,2% en matriculaciones hasta mayo, mientras los eléctricos crecieron un 35,7% y los híbridos ya dominan el mercado.

¿Cuánto sube la factura de la luz con un coche eléctrico?

Miles de conductores cambian el surtidor por el enchufe para esquivar el gasto en combustible. Sin embargo, muchos de esos hogares descubren, recibo tras recibo, que el ahorro prometido no llega. El motivo no está en el coche, sino en cómo y cuándo se carga.

Electrificación acelerada del parque europeo

Las matriculaciones de eléctricos puros alcanzaron las 950.521 unidades en la Unión Europea entre enero y mayo, un 20% de cuota de mercado, mientras los híbridos se consolidan como la opción mayoritaria con un 37,8% del total. España acompaña esta tendencia: los eléctricos crecieron un 40% interanual y los híbridos un 19,5%, apoyados en incentivos fiscales renovados y una oferta de modelos más asequibles que hace apenas dos años, en un contexto de apuesta creciente por la movilidad sostenible.

En paralelo, los motores de combustión pierden terreno de forma sostenida. Su cuota conjunta bajó del 38% al 30,1% en un año, y los vehículos de gasolina retrocedieron del 28,5% al 22,4% del mercado. El diésel sigue la misma senda descendente. El encarecimiento del combustible convencional y el atractivo fiscal de la electrificación explican buena parte de este trasvase de compradores.

Errores que diluyen el ahorro prometido

El problema empieza en la rutina diaria. Enchufar el coche nada más llegar a casa, sobre las 19:30h, añade unos 280 kWh mensuales al consumo del hogar y lo hace precisamente en la franja horaria más cara del día, cuando el precio del kWh puede duplicarse frente a la madrugada. La clave para reducir el consumo energético ya no está solo en cuánto se gasta, sino en a qué hora.

A ese error se suman otros dos fallos frecuentes en la factura del coche eléctrico:

Contratar más potencia de la necesaria por miedo a que salten los plomos, lo que encarece la factura todos los meses sin necesidad real de esa capacidad extra.

Confiar ciegamente en el mercado regulado, que puede rondar los 101,67 euros mensuales en un hogar con coche eléctrico debido a su volatilidad horaria.

Dar por hecho que una tarifa específica para eléctricos ahorra dinero sin revisar la letra pequeña del resto de horas del día, donde el precio puede compensar cualquier descuento nocturno.

La hoja de ruta hacia una factura más baja

Ajustar la potencia exacta al consumo real del hogar, sumando el cargador y un margen de seguridad, y aprovechar la legislación que permite contratar una potencia distinta para el día y la noche son los primeros pasos para dejar de pagar la factura de la luz de más.

Conviene también revisar los tramos de potencia contratada y el precio de esa potencia antes de firmar cualquier tarifa: una discriminación horaria de tres periodos bien optimizada puede bajar la factura a 74,90 euros mensuales, un 26,3% menos que el mercado regulado, superando incluso a muchas tarifas EV. Instalar un cargador inteligente, con ayudas que cubren hasta el 80% de la instalación, cierra el círculo.

El verdadero ahorro ya no depende solo del motor elegido, sino de gestionar la energía con la misma atención con la que antes se vigilaba el precio del combustible.

Fuente: papernest.es

Scroll al inicio