El exembajador Oscar Laborde cuestionó la política exterior de Javier Milei y alertó sobre riesgos en el conflicto en Oriente Medio.

La política exterior del Gobierno frente al conflicto en Oriente Medio generó advertencias sobre posibles represalias contra la Argentina. El exembajador en Venezuela Oscar Laborde sostuvo que el alineamiento con Estados Unidos rompe con la tradición de neutralidad y expone al país a riesgos concretos.
«Ni el canciller ni el presidente tienen sana conciencia de lo que están provocando», afirmó el diplomático, quien calificó la postura oficial como un alineamiento «incondicional y bufonesco».
Laborde apuntó contra las declaraciones oficiales que ubican a Irán como enemigo y celebran acciones militares. Sostuvo que ese posicionamiento trasciende lo discursivo y puede tener consecuencias directas. «Esto va a traer consecuencias contra Argentina», advirtió.
El exembajador trazó un paralelismo con decisiones de política exterior de la década de 1990 previas a los atentados en Buenos Aires. Señaló que el Gobierno subestima el impacto de ese tipo de definiciones. «En su banalidad, en su superficialidad, no tienen plena conciencia de lo que están haciendo», insistió.
Riesgo militar y falta de capacidad operativa
Laborde también cuestionó la posibilidad de una participación militar argentina si así lo requiriera Estados Unidos. Afirmó que las Fuerzas Armadas no tienen capacidad para sostener una misión de esa magnitud y definió esa hipótesis como un gesto político sin respaldo estratégico.
«¿Por qué Irán no nos va a tomar como una fuerza beligerante?», planteó. Luego advirtió: «Esa venganza puede ser contra civiles argentinos o contra activos en el exterior».
El exembajador descartó además que el posicionamiento responda a un cálculo económico vinculado al petróleo. Lo atribuyó a una búsqueda de alineamiento político con Donald Trump.
Impacto regional y escenario internacional
El análisis incluyó el deterioro del escenario regional, con tensiones en América Latina y mayor intervención de potencias extranjeras, según describió. En ese marco, sostuvo que la región pierde margen como «zona de paz».
Laborde contrastó esa postura con la de países europeos que evitaron involucrarse de forma directa en la escalada en Oriente Medio. Advirtió que esa diferencia deja a la Argentina en una posición más expuesta frente a un conflicto internacional en expansión.
(baenegocios)
