Zapla se prepara a full: Juan Cuéllar y Martín Marcial apuestan al regreso al Torneo Regional Federal

El regreso de Juan Cuéllar y la continuidad de Martín Marcial no son simples movimientos en el mercado de pases. Representan, más bien, un símbolo de pertenencia y de convicción para un Club que se resiste a vivir de recuerdos y que busca, con urgencia y con orgullo, volver a ocupar el lugar que la historia le ha asignado.

Conferencia de prensa en el Club Zapla

Hoy, con el retorno de Cuellar y la decisión de Marcial de permanecer, el Merengue se reencuentra con una parte de sí mismo. La experiencia que regresa y la juventud que permanece. En esa conjunción, tal vez, se halle el secreto para soñar otra vez con un ascenso que se vuelve urgente, impostergable, necesario.

Porque en Palpalá, en los pasillos del Emilio Fabrizzi, en las calles de Jujuy y en la memoria de su gente, la certeza es una sola: Zapla no nació para ser uno más, sino para ser protagonista. Y cada regreso, cada permanencia, es un recordatorio de que la historia aún está por escribirse.

Juan Cuellar: “Volver a Zapla es un premio a la espera y a la constancia”

En la sala de prensa del estadio Emilio Fabrizzi, el regreso de Juan Cuellar fue uno de los momentos más esperados por la parcialidad merengue. El delantero, recordado por aquel gol decisivo ante Pocitos, habló de su vuelta al Club y de lo que significa otra vez vestir la camiseta de Zapla.

“Estoy feliz, sinceramente. Tenía el deseo de volver desde hace tiempo. No fue sencillo por cuestiones de papeles, pero nunca perdí la esperanza. Siempre me trataron muy bien en este Club y esa relación me motivaba a regresar. Hoy siento que se me da la oportunidad y quiero aprovecharla al máximo”, expresó con serenidad.

El atacante reconoció que todavía atraviesa un período de readaptación: “Me falta ritmo, es cierto, pero estoy trabajando para ponerme al cien por ciento. Vengo de competir y de entrenar fuerte, así que confío en que en poco tiempo estaré en condiciones de responder dentro de la cancha. Zapla es un club grande, con mucha historia, y eso exige estar preparado”.

También se refirió a lo que espera del vínculo con el cuerpo técnico: “Con el entrenador tengo una relación especial, incluso antes de que le tocara dirigir. Hoy me pide que me ponga bien desde lo físico y que aporte al equipo en lo que pueda. El delantero siempre vive del gol, pero no es lo único. Lo importante es que el equipo crezca y sume. Los goles llegan como consecuencia de ese trabajo colectivo”.

Consciente de la expectativa que despierta su regreso, Cuellar cerró con un mensaje hacia la afición: “Sé lo que representa este Club para la gente de Palpalá. Yo también me siento parte de esa historia, y volver me llena de responsabilidad y de ilusión. Ojalá podamos darles alegrías y estar a la altura del escudo que defendemos”.

Martín Marcial: “Me toca quedarme y voy a dar todo por el Regional”

Junto a Cuéllar, en la misma conferencia, se presentó Martín “Maestro” Marcial, una de las caras que continúa en el plantel tras la renovación de la plantilla. El mediocampista, joven, pero con recorrido, asumió el compromiso de seguir defendiendo los colores merengues en esta nueva etapa bajo la conducción de la dupla Zamarian.

“Muchos compañeros partieron, pero a mí me tocó quedarme. Eso significa una gran responsabilidad. Estoy agradecido porque confiaron en mí y porque este Club me dio cosas muy buenas. Ahora el desafío es prepararnos para el Regional y estar a la altura de lo que se viene”, señaló Marcial.

Sobre su estado físico, aclaró: “Vengo con rodaje, estuve jugando prácticamente todos los partidos como titular, así que me siento bien. Los entrenamientos acá son más intensos, y eso me viene muy bien para mantenerme en ritmo. Hoy me siento preparado”.

Consultado por lo que significa ser parte del actual Zapla, el volante no dudó: “Es un orgullo. Sabemos lo que representa este Club en la provincia y lo que espera la gente. Tenemos un grupo que se está consolidando y un cuerpo técnico con ideas claras. Yo quiero responder dentro de la cancha, donde más importa. Si me toca jugar el Regional, voy a dar todo para que el equipo se potencie”.

Marcial cerró con una mirada esperanzadora: “El fútbol siempre te da oportunidades, y esta es la mía para seguir creciendo. Me quedo con la ilusión intacta y con la certeza de que, si trabajamos todos juntos, podemos llevar a Zapla a donde merece estar”.

El valioso aporte de ambos:

Cuéllar, con la memoria intacta de aquel gol inolvidable, trae consigo la experiencia de un camino transitado entre idas, regresos y esperas, y encarna la figura del hijo pródigo que vuelve para rendir examen ante una tribuna que nunca lo olvidó. Marcial, por su parte, se erige en la continuidad de una sangre joven que entiende que la camiseta blanca y merengue no se viste a la ligera, sino con la responsabilidad de cargar sobre los hombros el legado de generaciones.

Ambos futbolistas son piezas de un engranaje que la dupla Zamarian busca aceitar con urgencia: Zapla no puede darse el lujo de la medianía. La institución de Palpalá, con su estirpe obrera y su historia de batallas deportivas, sabe que cada torneo regional no es un simple certamen, sino una oportunidad de redención.

El desafío es mayúsculo. El Federal es un territorio hostil, donde la pasión muchas veces pesa más que el presupuesto y donde cada viaje se convierte en un pulso entre la esperanza y la crudeza de la realidad. Pero es precisamente allí donde Zapla, forjado en el hierro y en la resistencia, debe demostrar que su identidad sigue intacta.

Por Nicolás Agustín Casas

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