En un partido que fue un verdadero suplicio para los ojos, Universitario logró vencer a General Lavalle por la mínima diferencia, 1 a 0.

El encuentro fue un ejemplo perfecto de cómo no jugar al fútbol, con ambos equipos mostrando un nivel de juego lamentable y desagradable a la vista. El encuentro se jugo en el Estadio La Tablada.
La expulsión temprana de Ricardo Emanuel Jaljal, con la camiseta número 5 de La U, no pareció afectar a su equipo, pero tampoco es que estuvieran jugando bien antes de eso. El partido fue un choque de fuerzas, con ambos equipos más preocupados por destruir que por crear.

Lavalle parecía tener el control del partido, pero no logró crear oportunidades claras de gol debido a la falta de creatividad y habilidad en su juego. Universitario, por su parte, se limitó a defender y esperar oportunidades para contraatacar.
El gol que decidió el partido fue un ejemplo perfecto de la falta de calidad en el juego. Un error defensivo de Lavalle permitió a Benjamín Abraham marcar el único gol del partido, más por suerte que por habilidad.
Sinceramente, fue un partido con muy poco brillo, donde la lucha y el roce fueron los protagonistas. La victoria de Universitario fue más un alivio que un logro, ya que nadie se merece tener que ver un partido como este.

Ambos equipos mostraron un nivel de juego lamentable, y es hora de que mejoren si quieren ofrecer un espectáculo digno a los aficionados.
Fue un partido desastroso y para el olvido.

Por Nicolás Agustín Casas
