El presidente estadounidense amenazó con atacar las instalaciones del yacimiento de gas de South Pars, ubicadas en el territorio de la Republica Islámica.

El presidente de EE.UU. amenazó con lanzar ataques contra South Pars –el segmento iraní del yacimiento de gas natural más grande del mundo, compartido con Qatar al otro lado del golfo Pérsico– si Teherán vuelve a atacar la infraestructura energética catarí.
«En caso [de un ataque iraní contra Qatar] EE.UU., con o sin la ayuda o el consentimiento de Israel, volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas de South Pars con una fuerza y un poder que Irán nunca ha visto ni presenciado antes», manifestó en Truth Social.
El inquilino de la Casa Blanca indicó que no desea autorizar «este nivel de violencia y destrucción debido a las implicaciones a largo plazo que tendría para el futuro de Irán», pero si el gas natural licuado (GNL) de Qatar vuelve a ser atacado, no dudará en hacerlo.
Washington no tenía conocimiento alguno del ataque de Israel
Al referirse a la ofensiva lanzada el miércoles por Tel Aviv contra South Pars, Trump indicó que esto fue una respuesta violenta motivada por la «ira» ante la situación regional y aseguró que el Estado hebreo no llevará a cabo más ataques contra el yacimiento, de «enorme importancia y valor», a menos que Teherán «decida imprudentemente atacar a un país totalmente inocente, en este caso Qatar».
Asimismo, afirmó que Washington no tenía conocimiento alguno de ese ataque, de la misma manera que Doha «no estuvo involucrada en él de ninguna manera, ni tenía la menor idea de que fuera a producirse». «Lamentablemente, Irán no sabía esto, ni ninguno de los hechos pertinentes relacionados con el ataque a South Pars, y atacó de manera injustificada e injusta una parte de la instalación GNL de Qatar», agregó.
El ataque a South Pars
Varias secciones de South Pars se cerraron después de los bombardeos. Los tramos en cuestión fueron puestos fuera de servicio para controlar el incendio y evitar la propagación del fuego. Posteriormente, se informó que la situación sobre el terreno estaba bajo control, mientras los equipos de bomberos procedían con la extinción de las llamas.
Más tarde, las autoridades cataríes denunciaron un «brutal ataque iraní» contra la ciudad industrial de Ras Laffan, uno de los complejos de gas natural licuado más importantes en el territorio catarí. La empresa estatal de petróleo y gas del país árabe informó que los hechos derivaron en incendios que generaron «daños considerables» en las instalaciones; no obstante, «todo el personal está a salvo y hasta el momento no se han reportado víctimas».
A su vez, los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán enfatizaron que Teherán no buscaba expandir el conflicto a las instalaciones energéticas para no dañar la economía de los países vecinos, pero que la agresión a sus propias infraestructuras ha obligado a cambiar las reglas del juego.
Agresión contra Irán
Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de «eliminar las amenazas» de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
(RT)
