Zapla visitaba a Monterrico Sur en el estadio Antonio Manuel Berruezo.

El «Merengue» debutó en el Torneo Regional con un triunfo agónico, dejando en el recuerdo una primera mitad de muy poco vuelo futbolístico.
Obviamente, la expectativa flotaba en el ambiente y era mucho mayor de lo que se vio del conjunto de Altos Hornos Zapla, teniendo en cuenta el análisis previo al inicio del certamen y la magnitud del recambio.
Se presentó un plantel íntegramente renovado —salvo contadas excepciones que se mantuvieron—, fruto de las varias exigencias solicitadas por el cuerpo técnico y que fueron respaldadas y concedidas por la dirigencia.
Existe, por supuesto, una presión tácita sobre el cuerpo técnico de Facundo Zamarían.
Por el momento, en esta primera parte del juego, el equipo no ha logrado plasmar un juego vistoso ni mucho menos un sistema que defina con claridad la ambición futbolística de Altos Hornos Zapla.
Enfrente, un Monterrico Sur que, apelando a la nobleza de la garra y el corazón, salió a buscar la épica. Generó algunas situaciones importantes, capitalizando los errores en la salida de Zapla y apoyándose en la experiencia de algunos de sus jugadores, vastos conocedores de este tipo de torneos regionales.
El primer tiempo fue una contienda pareja, marcada por la fricción. Si bien Zapla generó dos situaciones claras de gol, el resultado con el que se fue al descanso fue un 0 a 0 que resultó un dolor de ojos para el espectador imparcial, dejando una sensación de deuda en el público «Merengue».
La charla en el vestuario debió surtir efecto, porque en la etapa complementaria, la mentalidad del conjunto «Merengue» mutó radicalmente. El quiebre llegó temprano: un tiro de esquina magistralmente ejecutado por «Hocus Pocus » Agustín Durán encontró la cabeza certera de Jamil Romero, quien se elevó para conectar y decretar, a los 6 minutos y medio, el único y definitivo gol del partido.

Zapla lo ganó sufriendo, sumando sus primeros y vitales tres puntos. Pero el camino es largo. El «Merengue» ya pone la mira en la próxima jornada, donde recibirá a Sportivo Rivadavia, en la mítica fortaleza de la ciudad Siderúrgica, el estadio Fabrizzi.

Por Nicolás Casas
