Contra todos los pronósticos, el espacio libertario logró imponerse en Jujuy, descolocando al aparato oficialista y a las encuestas que lo daban segundo.

El peronismo dividido empató en un 15% que refleja realidades opuestas: un kirchnerismo agotado y una figura nueva que empieza a dar que hablar. (Diputados Nacionales 2 LLA – 1 Jujuy Crece)
El voto sorpresa y la paradoja social
Ninguna consultora lo anticipó. Ni las proyecciones nacionales ni las encuestas locales imaginaron que La Libertad Avanza (LLA) iba a encabezar los resultados en Jujuy.
Y lo paradójico es que el triunfo se da en medio de un clima social adverso al gobierno nacional: hubo marchas por la universidad, reclamos de jubilados y protestas del Garrahan, todas expresiones contrarias a las políticas de ajuste impulsadas por Milei.
Sin embargo, el voto libertario no se quebró. La bronca generalizada con la política tradicional —sumada al descrédito de la dirigencia local y provincial— terminó beneficiando a Milei, aunque las causas del malestar tuvieran origen en su propio gobierno.
Es el voto del enojo, del “que se vayan todos”, donde el hartazgo pesó más que la coherencia ideológica.
El gran perdedor: el oficialismo provincial
El Frente Jujuy Crece, con todo el poder del aparato local, sufrió su peor elección desde que gobierna. La estructura, los intendentes, los recursos y la visibilidad mediática no alcanzaron.
En algunos circuitos, la distancia con el segundo fue mínima, y en otros quedó en paridad con el tercer y cuarto lugar, un hecho que desnuda el agotamiento político del modelo Morales-Sadir.
La derrota no es solo electoral, sino simbólica: se rompe el mito del control territorial total.
Vilca y la izquierda: el techo del discurso
Alejandro Vilca, que había sido sorpresa en 2021, confirmó su curva descendente.
El voto de protesta que antes canalizaba la izquierda migró hacia los libertarios. Su discurso se volvió reiterativo y alejado del clima actual. En una provincia con inflación, desempleo y enojo, el mensaje obrero no se tradujo en esperanza, sino en fatiga política.

El peronismo jujeño: empate técnico y dos realidades
Mientras tanto, el peronismo jujeño llegó dividido y empatado en un 15%, pero con diferencias profundas:
- El Frente Patria, teñido de kirchnerismo y con el solo peso del sello, apenas sostuvo un caudal mínimo. Sin proyecto propio ni renovación de liderazgo, fue más un reflejo del pasado que una opción de futuro.
- En contraste, Pedro Pascuttini irrumpió como figura ascendente, con discurso nuevo y anclaje territorial. En apenas 60 días de campaña logró bajar su desconocimiento del 60% al 40%, instalar su nombre y construir una red política genuina, con más de 60 mil votos.
El resultado no fue derrota, sino semilla de construcción. Le faltó tiempo, no acompañamiento. Si la elección hubiese durado 30 días más, el peronismo productivo podía haberse convertido en la tercera fuerza real de la provincia.
Lo que viene: la interna del PJ
Con el resultado puesto, el debate interno en el Partido Justicialista es inevitable.
¿Quién representa hoy al peronismo jujeño? ¿El sello kirchnerista o el nuevo espacio que expresa a los sectores productivos, sociales y sindicales?
Los datos de esta elección reconfiguran el mapa: el peronismo ya no puede depender del logo, necesita rostros, gestión y territorio. Y en ese tablero, Pascuttini aparece como una opción de futuro, con base social y legitimidad ganada.
Un 37 % que no alcanza para un consenso
Los resultados finales dejan una lectura clara: solo el 37 % de los jujeños votó por La Libertad Avanza, mientras que el 63 % restante optó por fuerzas que se oponen, total o parcialmente, a las políticas libertarias.
Es un triunfo electoral, pero no un consenso político.
La fragmentación de la oposición —entre el oficialismo provincial desgastado, la izquierda en retroceso y el peronismo dividido— le abrió la puerta a Milei para ganar con una minoría intensa, no con mayoría social.
Esa diferencia será clave cuando el malestar económico y los ajustes nacionales empiecen a sentirse más fuerte en la provincia.
Milei, Trump, el dólar y la emoción del caos
La ola libertaria no se explica por ideología. Se explica por emoción y hartazgo.
El miedo al dólar, la inflación sin freno, el relato de “cambio total” al estilo Trump y la sensación de que “peor ya no se puede estar” fueron ingredientes de un voto visceral.
Los candidatos locales de LLA eran desconocidos, pero el voto fue a Milei, no a ellos. Una elección sin estructura y con identidad prestada, pero efectiva para sacudir el tablero.
En Jujuy, La Libertad Avanza ganó porque capitalizó el enojo.
El oficialismo perdió porque subestimó el humor social.
La izquierda cayó porque repitió fórmulas viejas.
Y el peronismo, aún dividido, encontró una nueva voz en Pedro Pascuttini, que irrumpió con mensaje propio, organización en crecimiento y horizonte político.
Si esta elección fue un ensayo, el 2027 puede ser la función principal.

