La noche del viernes quedó grabada en la memoria de todos los presentes en la Peña El Encuentro, donde los reconocidos conductores Rodrigo Lussich y Adrián Pallares ofrecieron un espectáculo de tres horas y media que combinó humor, recuerdos profesionales y un repaso íntimo por más de dos décadas de trayectoria conjunta.

Desde temprano, el público comenzó a reunirse en el salón ubicado en San Martín, entre Otero y Lavalle, en pleno centro de la ciudad. Afuera ya se intuía el clima festivo: conversaciones ansiosas, sonrisas, y esa expectativa previa a una noche que prometía mucho. Una vez comenzado el show, quedó claro que la promesa se cumplía con creces. Más que una simple función, fue una experiencia cercana, humana y cargada de autenticidad.
Lussich y Pallares iniciaron su presentación con un viaje a sus primeros pasos en el periodismo, recordando con humor y cariño su etapa inicial en Canal 9, junto a Viviana Carossa. Ese fue el punto de partida de una sociedad profesional que ya supera los 20 años y que se mantiene vigente a fuerza de química, complicidad y oficio.
En escena, el dúo mostró una sincronía impecable. Sin guiones rígidos, sin artificios, pero con una naturalidad sostenida, alternaron anécdotas personales, momentos vividos detrás de cámaras y episodios emblemáticos de sus carreras. El diálogo fluía con ritmo de café-concert, con intervenciones veloces, miradas cómplices y una conexión constante con la platea.
Las carcajadas se multiplicaron durante toda la noche. El público respondió con espontaneidad, inmerso en un clima familiar donde el humor convivió con la nostalgia y con esa picardía tan característica de los dos protagonistas. Fue un espectáculo humilde en su forma, pero enorme en su entrega.
La previa estuvo a cargo del carismático Tony Izquierdo, quien calentó el ambiente e introdujo a los protagonistas con la energía justa. La organización general, liderada por Martín Mendoza, y la producción y logística coordinadas por Rubén Gurnier, garantizaron un espectáculo fluido, puntual y técnicamente impecable. Son detalles que muchas veces pasan desapercibidos, pero que marcan la diferencia: sonido nítido, iluminación cuidada y un clima cálido que favoreció la cercanía entre artistas y espectadores.

Como cronista, tuve la posibilidad de conversar brevemente con Lussich y Pallares tanto antes como después de la función. Lejos de las formalidades televisivas, se mostraron accesibles, divertidos y agradecidos por el cariño del público jujeño. Hubo menciones afectuosas hacia figuras que admiran —entre ellas, Laura Franco Panam, Tini Stoessel y algunos integrantes de la Selección Uruguaya de Fútbol—, referencias que prefiero reservar pero que reflejan la sensibilidad y las pasiones personales de ambos.
El tiempo pareció no transcurrir. La platea coincidió en destacar la naturalidad del dúo, su capacidad para conectar con públicos diversos y la madurez que han logrado a lo largo de más de veinte años de trabajo conjunto. “Socios al Desnudo” no fue solo un espectáculo de humor: fue una celebración del oficio, de la amistad y de la historia compartida.

La presentación en la Peña El Encuentro se consolidó como uno de los eventos culturales más destacados del año en la ciudad. En un ámbito íntimo, Lussich y Pallares demostraron que su sociedad profesional sigue más sólida que nunca, capaz de generar risas, emoción y un verdadero espacio de encuentro con el público.

Por: Nicolás Casas para Las 24 Horas de Jujuy
