Esto es un análisis basado en datos oficiales sobre cómo se financia realmente el Estado.

Desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, uno de los pilares de su narrativa ha sido la idea de que se alcanzó el “déficit cero” sin recurrir a la emisión monetaria.
Sin embargo, un repaso detallado de los informes oficiales del Banco Central (BCRA) muestra que, lejos de eliminar la emisión, el Estado siguió generando pesos en grandes cantidades. La diferencia es a dónde van esos pesos y quiénes se benefician ahora.
La emisión sigue: ¿cuánto se emitió?
Según el Informe Monetario Mensual del BCRA, la base monetaria (es decir, el total de billetes, monedas y depósitos en cuenta corriente del sistema financiero) pasó de $ 9,2 billones en diciembre de 2023 a $ 35,9 billones en junio de 2025. Esto representa un aumento de más del 290 % en 18 meses.
Informe oficial del BCRA junio 2025: ¿A dónde fue a parar esa masa monetaria?
Los gráficos elaborados con base en datos del BCRA y analistas del sector financiero muestran que el dinero no se destinó a programas sociales ni al consumo popular, sino a:
Pago de deuda pública en pesos 30 %
Compra de bonos (LECAP, BOPREAL) 20 %
Financiamiento indirecto al Tesoro 20 %
Intervención en el mercado cambiario 10 %
Menor absorción monetaria (fin de LEFI, Leliqs) 15 %
Créditos al sector privado 5 %

¿Y el recorte? ¿Cuánto se ahorra realmente?
El gobierno también ha celebrado un ajuste presupuestario sobre áreas sensibles como: Salud (Hospital Garrahan y otros centros públicos); Infraestructura (obras paralizadas en Vialidad Nacional); Educación, Ciencia, Cultura y Universidades y Despidos en organismos descentralizados y entes técnicos
Aunque estos recortes suman recursos importantes, representan una porción menor frente a la expansión monetaria total. No hay evidencia de que este «ahorro» compense el nivel de emisión ya realizado.
Además, esos recortes sí tienen impacto directo en la vida de la gente: menos atención médica, menos obra pública, menos empleo formal.
¿Sin emisión… para quién?

El gobierno dejó de emitir para jubilaciones, salarios y programas sociales, pero siguió generando pesos para pagar deuda, sostener bonos, intervenir en el mercado y asistir indirectamente al Tesoro.
Esto lo reconoce el mismo BCRA: “La base monetaria aumentó $ 2,2 billones en junio por pagos de deuda en pesos realizados por el Tesoro con fondos de su cuenta en el Central” (Fuente: BCRA – Informe monetario junio 2025).
¿Y las inversiones extranjeras?
Hasta ahora no se han concretado las grandes inversiones privadas que se prometieron con la Ley Bases y el RIGI. Mientras tanto: Se acumulan vencimientos de deuda externa para los años 2026–2035 por más de USD 20.000 millones anuales. El crecimiento económico sigue siendo débil o nulo. La inflación bajó, pero con pérdida profunda del poder adquisitivo

Conclusión: ¿Qué horizonte estamos construyendo?
No se trata de alarmar, sino de decir la verdad completa. El gobierno no está financiando su gasto con los recursos que promete ahorrar, sino que sigue emitiendo. El problema no es solo cuánto se gasta, sino para qué se gasta y a quién se le paga.
Argentina puede sostener un ajuste fiscal responsable, pero sin crecimiento económico, inversión productiva y justicia distributiva, ese ajuste se vuelve inviable. Hoy se está pateando todo para adelante: deuda, vencimientos, promesas de inversiones que no llegan. El riesgo es terminar en un nuevo ciclo de endeudamiento, con más crisis por delante.
La esperanza debe basarse en realidades. Y la realidad se construye con datos, no con relatos.

