La fecha 11 del Torneo Clausura 2025 de la Liga Profesional —ese campeonato que se disfraza de “profesional”, pero que cada semana parece más una serie escrita desde el despacho de Viamonte— dejó su cuota habitual de sospechas, sorpresas y sospechosos de siempre.

Goleadas, clásicos sin goles, empates que huelen a trámite y un patrón que se repite más que los comunicados de AFA: Barracas Central sigue prendido arriba, y Riestra, el Club que hace unos años no tenía ni cartel en la puerta, hoy lidera una zona con autoridad. Cosas que solo pasan en el fútbol argentino… o mejor dicho, en el “fútbol de Tapia”.
El viernes 3 de octubre arrancó la función. En Victoria, Tigre y Defensa y Justicia empataron 1 a 1 en un partido correcto, con López abriendo la cuenta para el Matador y González igualando al final del primer tiempo. Tigre terminó con uno menos por la expulsión de Lazo, y ya sabemos que cuando hay un fallo dudoso, el reglamento se interpreta según la camiseta.
En Santa Fe, Aldosivi metió el batacazo al vencer 2 a 0 a Unión con goles de Gianni y Cerato, mientras que, en La Paternal, Argentinos Juniors y Central Córdoba firmaron un 0 a 0 digno de una siesta de domingo.
El sábado fue un déjà vu futbolístico. En Junín, Gimnasia se llevó un triunfo por la mínima ante Sarmiento, que sigue sin encontrar el arco ni con GPS.
En San Juan, San Martín e Instituto empataron 0 a 0, demostrando que el fútbol ofensivo todavía está de vacaciones.
Atlético Tucumán derrotó 2 a 0 a Platense en el José Fierro, Huracán hizo lo justo para ganarle 1 a 0 a Banfield, y Lanús bajó 2 a 1 a un San Lorenzo que parece vivir en un loop de autodestrucción dirigencial.
El domingo trajo más condimentos para este “salpicón” criollo.
En Mendoza, Godoy Cruz e Independiente empataron 1 a 1, y en La Plata, Estudiantes igualó con Barracas Central, el Club preferido del jefe, el ahijado institucional de Viamonte. Uno ya no sabe si Barracas juega bien o si simplemente juega “con ventaja administrativa”.
En Córdoba, Talleres y Belgrano nos regalaron un clásico sin goles, con más choques que jugadas. Pero la nota destacada la dio Boca Juniors, que arrasó 5 a 0 a Newell’s en La Bombonera con goles de Giménez (doblete), Costa, Aguirre y Blanco, demostrando que cuando pisa el acelerador, es el único que se despega de la mediocridad general. Rosario, Central bajó a River 2 a 1 con tantos de Malcorra y Correa, mientras que Borja había abierto el marcador para los de Núñez.
La fecha se completa el lunes con Deportivo Riestra ante Vélez y Racing frente a Independiente Rivadavia. Dos partidos que, curiosamente, definen mucho para un club que hasta hace poco peleaba en el ascenso y hoy lidera con una autoridad que ni Guardiola explicaría sin sonreír con ironía.
En la Zona A, Boca Juniors mira a todos desde arriba con 17 puntos, seguido por Unión, Estudiantes y —oh casualidad— Barracas Central, con la misma cantidad. Más abajo, Defensa y Justicia, Tigre y Huracán se amontonan con 16, mientras Argentinos, Central Córdoba y Belgrano siguen respirando cerca.
En la Zona B, el milagro institucional tiene nombre y apellido: Deportivo Riestra. Con 22 puntos y un partido menos, lidera por encima de Vélez (21), Lanús (20), River (18) y Rosario Central (18). Lo curioso —o no tanto— es que Barracas pelea la punta en una zona y Riestra en la otra. Dos clubes que, si uno mira los números, parecen el Manchester City y el Real Madrid de la AFA. Si uno mira más a fondo, parecen otra cosa.
Así pasó la fecha 11, con fútbol a cuentagotas, arbitrajes “interpretativos” y una tabla que se acomoda siempre al ritmo que marcan los de arriba. Este torneo, más que una competencia, parece un casting de obediencia dirigencial: quien mejor se porte con Viamonte, más chances tiene de jugar los playoffs.
Y mientras los hinchas seguimos hablando de goles, penales y líneas finitas del VAR, el verdadero partido se sigue jugando en los pasillos de la AFA. Donde Barracas nunca pierde, y Riestra —por obra y gracia de los caprichos favoritistas de Tapia— sigue ganando por goleada.

Por Nicolás Agustín Casas
