Así lo informó el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia en el marco del balotaje presidencial.

El economista y senador tarijeño Rodrigo Paz Pereira, de 58 años, se impuso este domingo en el balotaje presidencial en Bolivia con el 54,5 por ciento, según el conteo rápido del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre) del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El candidato liberal moderado obtuvo el 54,5% de los votos. En tanto, el ultra-derechista Jorge “Tuto” Quiroga, logró el 45,5% de los sufragios.
El candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz, ganó este domingo a la noche la segunda vuelta electoral en Bolivia y se convertirá en el próximo presidente de ese país.
Finalizado el escrutinio provisorio de los comicios, Paz, un dirigente liberal moderado, se impuso con el 54,5 por ciento de los votos.
El otro contendiente, el ultra-derechista Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia, cosechó el 45,5 por ciento de los sufragios.
La segunda vuelta electoral transcurrió con “normalidad y tranquilidad”, afirmó el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel, quien destacó el compromiso ciudadano y el trabajo coordinado de las autoridades electorales en el país.
Hassenteufel dijo que el proceso se desarrolló sin mayores incidentes y los reportes recibidos corresponden a “casos aislados”, propios de una elección de gran magnitud.
Bolivia llevó a cabo este domingo el primer balotaje presidencial de su historia reciente entre los candidatos Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), así como Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre).
Más de 7,9 millones de ciudadanos fueron convocados a votar este domingo en 34.026 mesas habilitadas, proceso que fue seguido por misiones internacionales de observación como de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE).
Bolivia vive una crisis económica marcada por la falta de divisas, la escasez de combustibles y las presiones inflacionarias, en un contexto político en que está ausente el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), fuerza que dominó la escena política durante dos décadas.
El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, deberá asumir funciones el 8 de noviembre venidero, tres semanas después del balotaje que redefinió el mapa político.
Paz procuró reconstruir los vínculos con Chile y los Estados Unidos y no deseó romper de manera definitiva los lazos con el Movimiento al Socialismo (MAS) ni cortar en forma abrupta con los socios estratégicos China y Rusia, de acuerdo con un análisis del sitio Newsweek Argentina.
Quiroga quiso alinearse de manera absoluta con Estados Unidos e Israel, planteó el medio mencionado, incluso apartándose de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Ambas posiciones buscaron conseguir el apoyo de Trump ante instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial.
En los últimos 20 años, el MAS acercó al país a China, Rusia e Irán.
En el caso específico de China, pasó a ser uno de los socios comerciales y financieros más importantes de Bolivia: le dio créditos blandos y respaldo técnico en áreas claves como el litio y la energía eléctrica.
Eso tuvo un intervalo cuando Evo Morales renunció y Jeanine Áñez tomó el poder, ya que finalizó los vínculos con Cuba, Nicaragua y Venezuela, cerró la Embajada del país gobernado por Daniel Ortega y también la de Irán.
En lo que respecta a las entidades multilaterales, salió del ALBA y pasó a integrar el Grupo de Lima; luego Luis Arce tomó las riendas del Poder Ejecutivo y volvió atrás en los puntos mencionados.
