El Padre Germán Macagno pide no perder la fe y cuidar el espíritu peregrino.

El Santuario de Nuestra Señora de Río Blanco y Paypaya, corazón espiritual de la provincia y punto de encuentro de miles de peregrinos cada octubre, amaneció nuevamente con una herida abierta: el robo de un gazebo plegable, utilizado para brindar atención, orientación y alivio a los caminantes de la fe.
El Padre Germán Macagno, párroco del Santuario, habló con Las 24 Horas de Jujuy y, con la serenidad que lo caracteriza, relató lo sucedido. “Se trataba de un elemento de trabajo, algo simple pero muy útil, que usábamos para recibir a los peregrinos, para la atención sanitaria, para estar cerca de la gente. Ya se están revisando las cámaras y esperamos poder recuperarlo”, comentó con tono pausado.

El hecho habría ocurrido el sábado por la tarde, en un momento de calma, cuando el santuario descansaba del trajín de los días de misa. “El domingo hubo muchísima gente, como siempre, pero esto fue antes, cuando no había movimiento. Todo indica que fue alguien que conoce el lugar y sabe cómo moverse”, explicó el sacerdote.
La denuncia fue presentada ante la Policía de la Provincia, y el material fílmico ya está en manos de los investigadores. “Entregamos los videos y toda la información. Son elementos que ayudan, pero también nos invitan a reflexionar. Estos episodios generan preocupación, claro, pero no deben hacernos perder el rumbo. La misión espiritual sigue intacta”, aseguró Macagno.
Más allá de la pérdida material, el padre habló desde la fe, no desde la indignación. “Nada de esto debe quitarnos la paz ni el espíritu peregrino. Lo material se recupera; lo importante es mantener viva la esperanza, seguir ayudando a los más necesitados, a los enfermos, a quienes cargan con el dolor”, reflexionó.
A pesar del episodio, el santuario continúa recibiendo multitudes. Octubre, mes de las peregrinaciones, muestra su rostro más fervoroso. “La evaluación es muy positiva. Hemos tenido una participación enorme de familias, jóvenes y comunidades de toda la provincia. Vivimos un tiempo de gracia. Este año jubilar dedicado a María nos invita a mirar más allá del desencanto y renovar la fe”, expresó el sacerdote.
El fin de semana próximo se celebrarán las misas en los horarios habituales —8:30, 11:00 y 19:30 horas— y el domingo tendrá lugar la Fiesta del Pueblo de Río Blanco, con la presencia de parroquias, movimientos y peregrinos que llegan desde distintos puntos de Jujuy.
Antes de despedirse, el padre Macagno dejó una reflexión que resume el espíritu del lugar:
“Que este hecho doloroso no nos robe la alegría del encuentro. Cada peregrino trae una historia, una oración, una esperanza. Ese es el verdadero tesoro del santuario, y ese tesoro nadie puede arrebatárnoslo”.

Por Nicolás Casas
