¿Qué hacemos con la Cena Blanca?

Algo que comenzó allá por el año 1936 hoy terminó siendo un gran dolor de cabeza, tanto para los organizadores, como para los protagonistas principales de la fiesta, sumado a varios afectados indirectamente, es decir padres y prestadores de servicios entre otros.

Lo que en aquellos años se organizó gracias a la iniciativa de los estudiantes de la  Escuela Normal Mixta “Juan Ignacio de Gorriti” terminó siendo la celebración más importante de todos los estudiantes de los últimos años de estudios.

La primera realización fue en las instalaciones de aquel histórico Hotel París, que se encontraba ubicado en calle Belgrano donde actualmente se encuentra un comercio de electrodomésticos y hasta no hace mucho funcionaba Garbarino.

De a poco se fueron agregando otros establecimientos a esta iniciativa, por supuesto todas las escuelas estaban bajo la órbita de la nación, ya que en esos años no había de la provincia.

A medida que se iban sumando más estudiantes fue cambiando de escenario, así pasaron al Hotel Altos de La Viña, después la Sociedad Española por muchos años con la tradicional pasarela hasta llegar a nuestros días con la “carpa” en Ciudad Cultural.

Así fueron pasando desde el primer impulso de aquellos estudiantes y llegar ahora a sus 89 años de vida con algunos cambios pero que no hacía a la esencia de su creación, que no era otro el de celebrar el fin de un ciclo de estudio y de la mejor manera. Quien no recuerda lo que represento ir a la Cena Blanca. Digamos la frutilla del postre de los 5, 6 años de estudios en el nivel secundario.

Lo que antes contenía desde su inicio a 100 alumnos, hoy se estima que van a participar  un promedio de 3.900 chicos y chicas que festejaran su promoción.

Volviendo a lo sucedido anoche, es decir a la Cena Blanca en San Salvador de Jujuy, ya que en distintos departamentos de la provincia varían las fechas,  fue suspendida por la fuerte tormenta caída lo que provocó inundaciones en el predio donde se iba a desarrollar, en carpas y espacios de ingresos generando una inseguridad para todos los participantes. Tanto por el peligro por agua acumulada, las instalaciones eléctricas, el estado del suelo. Por eso la postergación para hoy sábado 6 de diciembre.

¿Ahora a quien le echamos la culpa?

Todos apuntaron a los organizadores, es decir al Ente Autárquico Permanente (EAP), ¿realmente ellos son los culpables de que se haya desatado este diluvio?, recordemos que en el transcurso de estos últimos años es la primera vez que sucede esta situación como la vivida anoche.

Algunos decía por ahí, digamos como para descargar la bronca vivida, “porque no miran el pronóstico” y otras series de acusaciones contra el EAP. Pero esto no es de ahora, esto viene de años la problemática de contar con un espacio adecuado para realizar la Cena Blanca y otras clases de eventos. Porque esas carpas  como ya se vio no es garantía de reguardar para esta clase de reuniones como ocurre con otros por ejemplo el Carnavalódromo.

Limitaciones logísticas y de infraestructura

Para un evento con miles de asistentes, hace falta un lugar con gran capacidad y que tenga facilidades adecuadas: salas/comedores amplios, espacios para circular, entradas y salidas suficientes, baños, seguridad, estacionamiento, etc.

En San Salvador de Jujuy no existe un edificio o predio con esas características disponibles, especialmente considerando costos, mantenimiento, accesibilidad o permisos.

Organizar algo para muchos estudiantes implica un gasto importante: catering, infraestructura (carpas o espacios grandes), sonido, iluminación, limpieza, seguridad, logística, servicios sanitarios, transporte, etc. Parece que no se pensó hasta ahora o no hay presupuesto suficiente inviable garantizar un espacio digno para todos.

Organización compleja y responsabilidad

Con muchos asistentes, como lo es en este caso, la organización se vuelve mucho más compleja: hay que coordinar catering, flujo de personas, espacio para actividades (cena, baile, pasarela, etc.), control de ingreso, emergencias, transporte, salidas; cualquier falla puede provocar importantes problemas.

Que nos queda, pensar que a veces es más sencillo realizar el evento en lugares “más chicos” o divididos (varias sedes, varios turnos, carpas) que arriesgar calidad o seguridad.

Seguridad y comodidad

Si un salón o espacio no está diseñado para tal cantidad de personas, existe riesgo de hacinamiento, dificultades de evacuación, problemas en servicios básicos (baños, ventilación, accesos), lo que puede afectar gravemente la experiencia o incluso poner en riesgo a los asistentes.

Por eso y escuchando otras opiniones hay quienes sugieren dividir de acuerdo a la características de los establecimientos, sugieren por un lado los estatales, por otro lado los privados y una tercera opción serían los colegios confesionales para no concentrar tantos chicos en una sola jornada.

A lo que se suma la problemática de prestar un buen servicio de catering para esta importante cantidad de alumnos, en una sola noche por el tema de la seguridad alimentaria, ya que no es lo mismo dar un servicio para 100 o 200 personas que a esta cantidad de alumnos.

Lo que se suele hacer en cambio

En muchos casos la estrategia es adaptar espacios disponibles — como salones de clubes, carpas, gimnasios, predios grandes — combinando infraestructuras, e incluso hacer divisiones (zona cena, zona baile, zonas de ingreso/salida, zonas de servicio) para poder recibir muchos estudiantes. Como es el ejemplo, para la Cena Blanca 2025 donde se previeron dos grandes carpas para la cena más una estructura aparte para el baile. Pero lo de anoche demostró que ni eso alcanza.

La solución

¿No es  momento de contar con un espacio adecuado para albergar una capacidad para esta cantidad de estudiantes, que cuente con infraestructura adecuada, seguridad y buena logística?

Ahora queda esperar que los responsables encuentren la solución que viene de varios años y por fin se pueda contar con uno acorde a esta problemática de todos los años.

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