La caída del consumo, la presión impositiva, el aumento de los alquileres y el avance de la economía informal generan preocupación entre los pequeños empresarios.

Advierten que algunos comercios tienen dificultades para pagar los salarios en tiempo y forma y temen que se profundice el cierre de locales y la pérdida de puestos de trabajo.
La situación económica mantiene en alerta a sectores de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y a emprendedores de Jujuy, que reclaman políticas nacionales y provinciales orientadas a sostener la actividad, promover el desarrollo y garantizar condiciones más equitativas para quienes trabajan dentro de la economía formal.
Entre las principales preocupaciones aparecen la presión impositiva, la caída de la demanda de los consumidores, el incremento de los alquileres comerciales y el crecimiento de la economía informal, factores que, según advierten desde estos sectores, dificultan cada vez más la continuidad de numerosos emprendimientos.
Menos ventas y dificultades para pagar los salarios
Representantes del sector reconocen que la desaceleración de la inflación constituye un cambio en el escenario económico, pero sostienen que esa situación todavía no se traduce en mejores condiciones para sostener los negocios y garantizar su rentabilidad.
La disminución del consumo impacta directamente en los ingresos de los comercios, mientras que los costos fijos continúan presionando sobre las cuentas de las pequeñas empresas. En ese contexto, advierten que algunos empleadores llegaron a pagar los salarios de sus trabajadores en cuotas, ante las dificultades para reunir los fondos necesarios al momento del vencimiento.
A este escenario se suman los alquileres comerciales, las cargas sociales y las obligaciones tributarias, compromisos que deben afrontar incluso cuando las ventas no alcanzan los niveles necesarios para mantener el funcionamiento de los establecimientos.
La presión impositiva, otro foco de preocupación
Uno de los reclamos apunta a las medidas de cobro impulsadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que, según señalan desde el sector, incluyeron embargos de cuentas y generaron nuevas dificultades financieras para algunos contribuyentes.
Sin embargo, los cuestionamientos también se dirigen hacia la carga tributaria provincial. En ese sentido, referentes de la actividad expresaron su preocupación por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, al que identifican como uno de los costos que más afectan a sus emprendimientos.
“Lo peor para nosotros es Ingresos Brutos”, sostienen desde el sector, al describir las dificultades que enfrentan para cumplir con sus obligaciones fiscales y, al mismo tiempo, mantener abiertos sus negocios.
El planteo refleja una preocupación recurrente entre pequeños empresarios: la necesidad de afrontar impuestos, salarios y contribuciones patronales en un contexto de menor movimiento comercial.
Reclaman respuestas de los gobiernos
El malestar también está relacionado con la falta de respuestas concretas a las propuestas presentadas por las cámaras empresariales que representan a Pymes y emprendedores en Jujuy.
Según manifiestan, a través de esas entidades hicieron llegar oportunamente sus inquietudes y alternativas para aliviar la situación del sector, pero aseguran que hasta el momento no obtuvieron las respuestas esperadas.
A su entender, tanto el Gobierno nacional como el provincial deberían avanzar en herramientas que permitan sostener a los emprendimientos legalmente constituidos, facilitar el cumplimiento de sus obligaciones y generar condiciones que favorezcan la actividad económica.
Asimismo, expresan su preocupación por el escenario político de cara a 2027 y consideran que la atención de los distintos espacios políticos está puesta en sus movimientos electorales, mientras los pequeños empresarios esperan medidas que respondan a sus necesidades inmediatas.
El temor a más cierres y pérdida de empleos
La preocupación central pasa por la continuidad de los comercios y las fuentes laborales que dependen de ellos. Para los pequeños empresarios, sostener un negocio formal implica mucho más que pagar impuestos: también significa afrontar salarios, cargas sociales, alquileres y otros gastos indispensables para mantener la actividad.
En ese marco, advierten sobre el riesgo de que más locales deban cerrar sus puertas si no mejoran las condiciones para trabajar y producir.
El problema también alcanza a los empleados, que dependen de esos ingresos para sostener a sus familias y que, en algunos casos, ya enfrentan demoras o pagos fraccionados de sus remuneraciones.
El reclamo de las Pymes y los emprendedores jujeños apunta, en definitiva, a la necesidad de construir políticas públicas que contemplen la realidad de quienes generan actividad económica y empleo formal. Mientras esperan respuestas, la incertidumbre crece en un sector que considera fundamental contar con previsibilidad, alivio fiscal y medidas concretas para sostener sus emprendimientos.
