Prórroga de las internas del PJ jujeño: “Un Partido secuestrado por la Intervención”

Mientras este año electoral definirá diputados provinciales y concejales en mayo, y diputados nacionales en octubre, la conducción del PJ sigue bajo un control remoto manejado desde las oficinas de Puerto Madero por los interventores Juan Zabaleta y Eduardo Menéndez, quienes hasta el momento ni siquiera han pisado la provincia.

Incertidumbre en el PJ jujeño

El Partido Justicialista de Jujuy sigue intervenido y, con la reciente prórroga de sus elecciones internas hasta noviembre de 2025, queda demostrado que el peronismo jujeño sigue siendo una ficha de negociación en un tablero donde las decisiones se toman lejos de la realidad provincial.

El peronismo jujeño: ¿Olvidado o descartado?

La postergación de las elecciones internas no es solo una cuestión de calendario, sino un síntoma del desinterés que la cúpula del PJ nacional tiene por el peronismo jujeño. Mientras la provincia atraviesa una disputa política con un oficialismo alineado a Cambiemos y Milei, el partido que históricamente representó a las clases populares sigue sin liderazgos propios ni representación real en la escena política local.

Desde Buenos Aires, Cristina Kirchner y la conducción nacional del PJ parecen haber decidido que Jujuy es un territorio irrelevante, a pesar del peso político e histórico del peronismo en la provincia. En lugar de normalizar el partido y permitir que sus militantes elijan sus autoridades, optan por mantener el control a distancia, sin dar explicaciones a los afiliados que ven cómo su estructura partidaria sigue intervenida.

Interventores ausentes y un partido sin rumbo

El documento oficial que ratifica la nueva prórroga (Resolución 13/2025) justifica la suspensión argumentando la «complejidad» de realizar internas en el mismo período en que se organizan las elecciones provinciales. Sin embargo, esta excusa parece poco convincente, ya que muchos otros distritos están en la misma situación y han logrado llevar adelante sus procesos internos. La realidad es que Fernández y Menéndez han decidido evitar la confrontación con los sectores internos que demandan la normalización del partido.

La verdadera consecuencia: Un PJ funcional al oficialismo

Mientras el PJ jujeño sigue intervenido, la oposición al gobierno radical y a Milei se debilita, ya que el partido sigue sin poder reorganizarse ni ofrecer una alternativa electoral fuerte. En otras palabras, la prórroga de las internas beneficia directamente al gobierno provincial y nacional, permitiéndoles encarar las elecciones sin una estructura peronista unificada y fortalecida.

Conclusión

Esta nueva postergación no es más que una señal de abandono por parte de la conducción nacional del PJ, que parece más preocupada por sus propios conflictos internos que por el destino de sus militantes en Jujuy. Mientras la provincia enfrenta un año electoral clave, el justicialismo sigue siendo una organización intervenida, con sus líderes locales maniatados y sus afiliados sin representación real.

El mensaje es claro: Para la dirigencia nacional, Jujuy sigue siendo un punto lejano en el mapa, un lugar al que solo se le presta atención cuando conviene políticamente. Y mientras tanto, el peronismo jujeño sigue esperando, sin conducción y sin rumbo.

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