Preocupación en Tartagal con el aumento de contrabando en la frontera

Así lo denunció el presidente del Centro de Empresarios de Tartagal denunció que la actividad comercial está devastada y criticó la falta de controles efectivos.

(Foto El Tribuno de Salta)

Señalando que la actividad comercial en esa zona norte de la provincia de Salta atraviesa una crisis profunda. Franco Galeano, presidente del Centro de Empresarios de Tartagal, aseguró que la situación es «ruinosa» debido al avance sin control del contrabando en las localidades fronterizas.

Cientos de cartones de huevos, fardos de gaseosas, lácteos, alimentos no perecederos, así como heladeras, freezers, aparatos de aire acondicionado y bicicletas son exhibidos sin restricciones en veredas de comercios locales, incluso en pleno centro de la ciudad tartagalense. Esta postal se repite en las localidades cercanas a la frontera con Bolivia, donde el contrabando golpea cada vez con más fuerza a los comerciantes legales.

«Somos los que pagamos todo el circo para ser los payasos», dijo Galeano a El Tribuno de esa provincia, reflejando el malestar de un sector que siente que lucha en soledad contra una competencia desleal «nunca antes vista».

El dirigente señaló que la crisis no sólo responde a la recesión que afecta a todo el país, sino que en el norte se agrava por la falta de controles que permitan frenar el contrabando: «Nuestra actividad está a la buena de Dios, totalmente desprotegida. Además de la caída de ventas, debemos competir con productos ilegales que ingresan de forma masiva», explicó.

Pese al anuncio del Plan Güemes, la situación no cambió de manera significativa. «Vimos una leve merma, pero en general todo sigue igual. Agotamos todas las instancias con organismos nacionales, provinciales y municipales», lamentó.

Según Galeano, la competencia es imposible ya que comentó que los precios bolivianos son mucho más bajos debido a una estructura impositiva completamente diferente, mientras que en Argentina el sector privado sostiene servicios públicos esenciales gracias a la presión tributaria. «Muchos critican nuestros precios, pero reclaman salud, educación y seguridad gratuitas, cosas que en Bolivia no existen», destacó.

Finalmente, Galeano planteó una reflexión profunda sobre el futuro de la región: «Si esta es la actitud, deberían eximirnos de pagar impuestos. A nivel nacional hablan de libertad y liberalismo, pero la presión tributaria sigue intacta mientras el contrabando nos revienta. Cada día nos preguntamos: ¿hacia dónde nos quiere llevar esta gente?», concluyó.

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