Planta española transformará residuos orgánicos en energía para 12.700 hogares

Los restos de comida y otros residuos orgánicos de miles de hogares de Bizkaia tendrán ahora un nuevo destino: convertirse en energía.

Instalación industrial Metabarri

Una nueva planta situada cerca de Bilbao utilizará los residuos recogidos en el contenedor marrón para producir biometano, un gas renovable que podrá incorporarse a la red. Cuando funcione a pleno rendimiento, generará unos 43,6 GWh al año, el equivalente al consumo energético anual de aproximadamente 12.700 hogares.

Una infraestructura para aprovechar 50.000 toneladas de residuos

La instalación se llama Metabarri y está ubicada en el Ecoparque de Artigas, en Bizkaia. Su capacidad permitirá procesar hasta 50.000 toneladas de materia orgánica cada año y transformarlas en unos 4 millones de metros cúbicos de biometano. Con una producción energética prevista de 43,6 GWh anuales, la escala del proyecto puede expresarse también en megavatios para dimensionar su capacidad energética.

Detrás del proyecto se encuentran la Diputación Foral de Bizkaia, a través de Garbiker, el Ente Vasco de la Energía y PreZero. La planta permitirá aumentar la capacidad para gestionar los residuos del contenedor marrón a medida que crece la recogida separada de materia orgánica entre los hogares de la provincia.

Menos residuos y emisiones asociadas

El beneficio va más allá de evitar que miles de toneladas de residuos terminen enterradas. Según los responsables del proyecto, el biometano producido puede reducir hasta un 95% las emisiones de gases de efecto invernadero frente a los combustibles fósiles. Convertir los residuos en una fuente de energía permite así disminuir la huella de carbono asociada a determinados usos energéticos.

Para los consumidores, el alcance del proyecto puede entenderse a través de tres claves:

La nueva planta no tendrá un efecto directo sobre el precio del gas, aunque el biometano producido sí podrá incorporarse a la red gasista.

Los residuos generados localmente pasan a convertirse en un recurso energético en lugar de terminar únicamente como desechos.

El biometano puede reducir la dependencia de combustibles fósiles en actividades donde sustituirlos por electricidad resulta más complejo.

Un nuevo uso para los residuos domésticos

El proyecto refleja un cambio en la forma de entender los residuos orgánicos. Los restos depositados en el contenedor marrón dejan de ser únicamente un problema que gestionar y pasan a convertirse en materia prima para producir energía. Metabarri comenzó su fase de pruebas en junio y está preparada para recibir progresivamente más residuos hasta alcanzar su capacidad prevista.

Este aprovechamiento se suma a otras medidas destinadas a reducir el consumo energético y utilizar los recursos de manera más eficiente. El Ente Vasco de la Energía destaca especialmente el potencial del biometano para sectores difíciles de electrificar, mientras que PreZero aporta la tecnología para transformar los residuos.

El proyecto conecta así dos retos que hasta ahora se abordaban por separado: gestionar los desechos urbanos y producir energía con menos combustibles fósiles.

Fuente: papernest.es

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