Durante la mañana de este viernes arribaron a San Pedro de Jujuy los grupos de peregrinos que participan en la tradicional celebración en honor a la Virgen de Río Blanco y Paypaya, patrona de los jujeños.

Son provenientes de distintas localidades de la zona Este de la provincia, los contingentes fueron recibidos con asistencia, alojamiento y acompañamiento por parte de instituciones locales y organismos municipales.
Los peregrinos de la Parroquia El Milagro de Libertador General San Martín fueron alojados en la Casa Pastoral de la ciudad, mientras que los integrantes de la Parroquia San Francisco de Asís de Ledesma fueron recibidos en las instalaciones del Club Tiro y Gimnasia, espacio cedido para brindar descanso y contención a los visitantes.
La servidora de la Virgen de Río Blanco y Paypaya, Elida Leiva, destacó el trabajo conjunto de la comunidad sampedreña para la recepción de los grupos. “El club abrió sus puertas desde las 6:30 de la mañana, como cada año, y ya había peregrinos aguardando desde las 5:30. Gracias al acompañamiento permanente de la Municipalidad y las distintas áreas de servicio, pudimos recibirlos en condiciones adecuadas”, expresó.

El operativo de recepción contó con la colaboración de Defensa Civil, Tránsito, SAME y personal municipal, quienes se encargaron de asistir a los caminantes, garantizar la limpieza de los espacios y distribuir alimentos. “Desde muy temprano preparamos sándwiches, bebidas y espacios de descanso para que los peregrinos se recuperen antes de continuar su recorrido”, detalló Leiva.
A lo largo de la mañana continuaron llegando delegaciones provenientes de Yuto, Libertador y otras localidades del Ramal jujeño, que se sumaron al grupo principal. Cada contingente contó con acompañamiento y apoyo logístico para su paso por la ciudad, en el marco de una de las manifestaciones de fe y tradición más importantes de la provincia.
El operativo dispuesto en San Pedro de Jujuy se desarrolló de manera ordenada, con la participación activa de las distintas áreas del municipio y la colaboración de voluntarios locales, garantizando una adecuada atención a los peregrinos que se dirigen hacia el Santuario de Río Blanco, en el Departamento Palpalá.
