Pensamiento: “Entre la memoria y el futuro, el pueblo habló”

Los resultados de las elecciones nacionales de 2025 dejaron un mensaje profundo y doloroso.

La 𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐫𝐞𝐟𝐢𝐫𝐢𝐨 𝐧𝐨 𝐯𝐨𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐜𝐞𝐫𝐭𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨, quizás cansada de políticas sociales mal implementadas, de beneficios injustos, de paros sin sentido, de corrupción, de inflación y de una dirigencia más preocupada por conservar poder que por resolver los problemas reales de la gente.

Eligió, en cambio, algo nuevo, indefinido pero esperanzador, porque el pueblo argentino, incluso en su enojo, nunca deja de creer en la esperanza.

El documento de Cristina Fernández de Kirchner intenta analizar el presente del peronismo, pero termina —sin querer o queriendo— arrojando una piedra más sobre el propio movimiento.

𝐄𝐥 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚𝐥𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫 𝐦𝐢𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨𝐬𝐞 𝐚𝐥 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐣𝐨 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐢𝐬 𝐬𝐞 𝐦𝐢𝐫𝐚 𝐚𝐥 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨.

Y en Jujuy, esa crisis se vivió antes que en el resto del país.

𝐒𝐨𝐦𝐨𝐬 𝐞𝐥 𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧, 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐞𝐜𝐭𝐚𝐫𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐯𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐚𝐫𝐢𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐮𝐧𝐢𝐨 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚ñ𝐞𝐫𝐨𝐬, enfrentó a los sectores y terminó haciéndonos perder una banca histórica en la Cámara de Diputados de la Nación, algo impensado años atrás.

El pensamiento justicialista en Jujuy fue vaciado de contenido humano, de cercanía con el pueblo y de solidaridad.

Se perdió la esencia: la causa de la justicia social se volvió una estructura sin alma.

Hoy el pueblo jujeño eligió no volver a la certeza del pasado, sino apostar, con esperanza, a la incógnita del futuro. 𝐘 𝐞𝐬𝐨 𝐧𝐨𝐬 𝐨𝐛𝐥𝐢𝐠𝐚 𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐜𝐫𝐢𝐭𝐢𝐜𝐚, no desde el enojo, sino desde la responsabilidad.

Ahora vienen tiempos difíciles: 𝐫𝐞𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐬 𝐭𝐫𝐢𝐛𝐮𝐭𝐚𝐫𝐢𝐚𝐬, 𝐩𝐫𝐞𝐯𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐲 𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐥𝐞𝐬. Algunas necesarias, otras peligrosas. No se trata de resistir ciegamente, sino de defender lo justo y mejorar lo que está mal, sin dogmas, sin mezquindades y sin miedo.

𝐋𝐚 𝐥𝐢𝐛𝐞𝐫𝐭𝐚𝐝 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐬𝐟𝐫𝐚𝐳 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐠𝐨𝐢𝐬𝐦𝐨. El progreso no puede ser el privilegio de unos pocos. Y el peronismo no puede ser una marca vacía: debe volver a ser un movimiento con alma, con corazón, con pueblo.

No somos la resistencia del pasado, 𝐬𝐨𝐦𝐨𝐬 𝐥𝐚 𝐚𝐥𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨. Respetamos las esperanzas que hoy la gente depositó en nuevas fuerzas, porque cada voto expresa un deseo profundo de cambio. Pero también sabemos que la esperanza necesita cimientos sólidos, y 𝐚𝐡𝐢 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐩𝐞𝐫𝐨𝐧𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐫𝐞𝐧𝐨𝐯𝐚𝐝𝐨: 𝐫𝐞𝐨𝐫𝐠𝐚𝐧𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨, 𝐜𝐨𝐧 𝐢𝐝𝐞𝐚𝐬 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐚𝐬, 𝐜𝐨𝐧 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐜𝐫𝐢𝐭𝐢𝐜𝐚, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐢𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐟𝐢𝐫𝐦𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐞𝐯𝐚𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐚 𝐥𝐚 𝐀𝐫𝐠𝐞𝐧𝐭𝐢𝐧𝐚 𝐲 𝐚 𝐉𝐮𝐣𝐮𝐲.

Hoy somos el Plan B: el Plan del Bienestar, del Balance y del Futuro para todos los argentinos. Porque cuando llegue el momento de volver a construir, nosotros vamos a estar listos.

Como lo expresa 𝐏𝐞𝐝𝐫𝐨 𝐏𝐚𝐬𝐜𝐮𝐭𝐭𝐢𝐧𝐢, uno de los impulsores de esta nueva etapa del peronismo jujeño: “no se trata de esperar que otros fracasen, sino de prepararnos para cuando el pueblo vuelva a mirar al peronismo como como su herramienta de progreso, justicia y esperanza”.

«𝐏𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐧 𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐧𝐨 𝐡𝐚𝐲 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐢𝐚, 𝐲 𝐬𝐢𝐧 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐧𝐨 𝐡𝐚𝐲 𝐩𝐞𝐫𝐨𝐧𝐢𝐬𝐦𝐨».

Por Carlos Catacata – Militante y afiliado del partido Justicialista

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