En otro paso firme hacia la verdadera transformación del Estado, desde el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) informaron que pone fin a uno de los negocios más vergonzosos que es el de los Higiénicos Absorbentes Descartables (HAD).

Remarcando a la vez que durante años, un puñado de proveedores amigos del poder cartelizaba el precio y se enriquecían a costa de los jubilados, en un esquema sin control, sin competencia y plagado de privilegios.
Por eso, a partir del 1° de junio señalaron, que se pone fin a este abuso al implementar un nuevo sistema que corta de raíz también a los intermediarios y pone en el centro al afiliado. Ahora los pañales se comprarán mediante licitación pública.
Este nuevo mecanismo le generará al PAMI un ahorro anual estimado de $ 5.000 millones con reglas claras y transparencia total, privilegiando administrar con eficiencia y responsabilidad.
Asimismo, los jubilados ya no tendrán que hacer más filas interminables ni cargar con paquetes incómodos hasta sus domicilios, un reclamo que llevaba años. Los pañales le llegarán directamente a su lugar de residencia, como corresponde en un sistema moderno y digno.
Además, es la primera vez en 10 años que se revisa el producto que se ofrece y que se realizan pruebas de calidad de los pañales que se licitan por parte de profesionales médicos y farmacéuticos para adecuarlos a los parámetros de calidad establecidos por la ANMAT.
De esta manera, se logró dar un salto de calidad del producto ya que antes los afiliados tenían a disposición pañales rectos y ahora se entregarán pañales elastizados y anatómicos con mejor absorción y confort.
Cabe destacar que este nuevo sistema también generará un ahorro de dinero para PAMI, porque cuando se termina la fiesta de los intermediarios, la plata rinde más. Administrar bien no es una utopía, es una obligación moral y una muestra concreta de que el Estado puede ser eficiente si deja de ser un botín para unos pocos.
El sistema anterior era tan opaco y descontrolado que los pañales aparecían revendidos en plataformas digitales y redes sociales. Con el nuevo sistema, eso será parte del pasado: con trazabilidad total como exigen los organismos de control y cumplimiento efectivo. La prestación llega a quien tiene que llegar, sin trampas ni desvíos.
Desde PAMI señalaron además, “este Gobierno vino a barrer con los kioscos y la impunidad disfrazada de gestión. Le dimos un golpe directo a la casta pañalera y vamos a seguir avanzando para garantizar que cada peso invertido vuelva en beneficios reales para los jubilados”.
