Noche especial de boxeo en el Casino Flotante de Buenos Aires

Ya en la explanada del estacionamiento llegó la gente vestida de gala con sus trajes y vestidos, y en el salón principal el crupier se paró impoluto al pie de la ruleta para hacerla girar y lanzar la bola.

(Imagen ilustrativa)

Las máquinas tragamonedas empezaron a tocar sus canciones y el nerviosismo, el azar y la incertidumbre se adueñaron del espacio para darle comienzo a una noche única. El boxeo hizo su parte en la entrada del recinto y todos se acomodaron en sus butacas para disfrutar del evento.

La velada comenzó con la caída del sol y el sube y baja de emociones se fue multiplicando por miles a medida que se sucedían los combates. Para los protagonistas el ambiente, los acompañantes cercanos y aquellos que sin conocerlos toman parte por uno u otro, comenzaron a vibrar.

Tres títulos internacionales estaban en juego con protagonistas de trayectoria y un debutante. Las tarjetas de los jueces fueron decisivas, no sólo en la principal, sino en casi todos los combates, con excepción de dos que tuvieron definición antes de la campana final.

La victoria internacional vino de los puños del colombiano Leonardo Carrillo (19-1-1. 9Ko), quién a pesar de caer en el 9no, dominó a su rival, el salteño Juan Cejas, y las tarjetas lo consagraron campeón Fedelatin súper gallo AMB (96-93, 96-92, 95-94).

Un puñado de fanáticos de Neri Romero se hicieron escuchar cuando el oriundo de San Martín, provincia de Buenos Aires, protagonizó el primer Ko de la noche con un gancho de izquierda que envió a José García a la lona, quién a pesar de pararse no sobrevivió al criterio de Hernán Guajardo, árbitro del combate que detuvo la pelea.

El ring quedó con alta temperatura para la llegada de otro Romero, en este caso, Matías, qué obtuvo el cinturón latino súper pluma CMB vacante. La pelea fue intensa de principio a fin, claro que la conclusión llegó al comenzar la cuarta vuelta, cuando desde el rincón de Federico Pedraza, lanzaron la toalla para indicar el abandono.

La pelea estelar entre Alberto Palmetta vs Joel Mafauad, nos dejó tantas opiniones y sensaciones tan diversas como asistentes había y quizás la convirtió en el pleito ideal para encarar la recta final del año. Fueron diez rounds de intensa actividad, ambos boxeadores mostraron todas sus herramientas al momento de encarar a su rival.

La técnica pulida de Palmetta superó largamente los movimientos de Mafauad, aunque en ocasiones el mendocino clarificaba sus intenciones desde la distancia y la llegada de sus golpes que buscaban el hígado, pero siempre se encontraron con la prolija defensa. Beto tuvo que achicar la distancia a riesgo de recibir algún golpe de más porque su rival lo superó en altura y alcance. En los primeros rounds le marcaron el ojo izquierdo y fue una estrategia hasta el final buscar la zona dañada.

En cambio Palmetta por momentos era puro coraje y corazón y lograba golpear a Mafauad generando el estruendo del público y el aliento a puro grito.

Llegó la última campanada y para muchos reinaba la incertidumbre y para otros estaba muy claro el ganador. Con la expectativa del momento el presentador anunció las tarjetas de los jueces y la puntuación fue 96-94 Palmetta, 94-96 Mafauad. En la decisión del tercer juez quedó plasmada la alegría, la tristeza y la indecisión de todos, 97-93, casi exagerada, y Gustavo Tomas levantó el brazo de Joel Mafauad, alzando el cinturón latino welter OMB.

La euforia y alegría en el rincón ganador estaba presente en los rostros del ex campeón mundial Pablo Chacón y el hoy técnico de la selección argentina Mariano Carrera.

En el otro rincón la decepción estaba a flor de piel, porque en el ambiente algo raro se palpitaba y porque las injusticias no deben tener lugar para provocar la angustia. Beto dijo con casi lágrimas en sus ojos y la voz quebrada: “mi sueño es ser campeón del mundo y se me está haciendo difícil”.

Final en el Casino Buenos Aires para una noche que tuvo todos los condimentos para convertirla en especial.

Por: Charly News

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