El presidente argentino apoyó públicamente el ataque estadounidense a Venezuela tras el anuncio de la detención de Nicolás Maduro. Cancillería reiteró la recomendación de no viajar al país.

El presidente Javier Milei respaldó este sábado la ofensiva militar de Estados Unidos sobre Venezuela y celebró la captura de Nicolás Maduro, luego de que el mandatario estadounidense Donald Trump confirmara que el líder venezolano fue detenido y trasladado fuera del país.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Milei expresó su apoyo con una breve consigna: “La libertad avanza. Viva la libertad carajo”, en referencia a la operación anunciada por Washington durante la madrugada.
El pronunciamiento del presidente argentino se produjo tras una noche marcada por explosiones en distintos puntos del territorio venezolano, entre ellos Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Ante estos hechos, las autoridades venezolanas declararon el estado de conmoción exterior y denunciaron una agresión militar extranjera.
Horas antes de los ataques, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina había reiterado su recomendación a los ciudadanos argentinos de no viajar a Venezuela, en un contexto de creciente tensión. “Ante la grave situación en Venezuela y las detenciones arbitrarias de ciudadanos extranjeros, el Gobierno argentino reitera su recomendación de no viajar a ese país”, señaló la Cancillería en un comunicado.
El texto oficial advirtió además sobre “la consistente negativa de las autoridades venezolanas a permitir asistencia consular, legal o de cualquier otra índole a los ciudadanos detenidos”, según indicó el Ministerio que encabeza Pablo Quirno.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su país llevó adelante “un ataque a gran escala” contra Venezuela y afirmó que Nicolás Maduro fue “capturado junto con su esposa, Cilia Flores, y trasladado fuera del país”, en una operación realizada, según indicó, en colaboración con fuerzas del orden estadounidenses.
En respuesta, el gobierno venezolano denunció que la ofensiva constituye “una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas”, en particular de los artículos que consagran el respeto a la soberanía y la prohibición del uso de la fuerza. Asimismo, advirtió que la agresión pone en riesgo la estabilidad regional y la vida de millones de personas en América Latina y el Caribe.
