La medida afecta a una celebración que este año conmemoraba cinco siglos de historia. El cardenal Aguiar Retes pidió vivir la solemnidad con oración y espíritu de unidad.

La arquidiócesis primada de México anunció la cancelación de la tradicional procesión del Corpus Christi en el centro de la capital mexicana, una decisión adoptada por motivos de seguridad y que impide la realización de una celebración histórica prevista para este año, cuando se cumplen 500 años de la primera procesión eucarística realizada en la Ciudad de México.
La medida fue comunicada por el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo de México, quien explicó que la decisión responde a la situación que atraviesa actualmente el Centro Histórico de la ciudad.
«Confiamos en que nuestros fieles comprenderán que esta decisión busca favorecer el cuidado de todos, sin disminuir en modo alguno la importancia espiritual de esta solemnidad», expresó el purpurado en un comunicado.
Un contexto marcado por las protestas
Desde comienzos de junio, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene movilizaciones y una huelga en distintos puntos del país. En la capital mexicana, las manifestaciones incluyeron bloqueos de calles, ocupación de espacios públicos y un campamento permanente en el Centro Histórico.
Las autoridades eclesiásticas consideraron que este escenario no ofrecía las condiciones necesarias para garantizar una participación segura de los fieles en una celebración multitudinaria.
La procesión del Corpus Christi constituye una de las expresiones públicas de fe más tradicionales de la Iglesia en México y, en esta ocasión, estaba llamada a conmemorar medio milenio de historia desde su primera realización en la capital del país.
«Volver nuestra mirada al Señor»
Aunque lamentó la suspensión del recorrido, el cardenal Aguiar Retes exhortó a los católicos a vivir la solemnidad con intensidad espiritual y a dar testimonio de su fe mediante la oración, la caridad y la comunión fraterna.
«Es necesario volver nuestra mirada al Señor presente en la Eucaristía», afirmó, al tiempo que invitó a pedir especialmente por la paz y la unidad entre los mexicanos.
Asimismo, alentó a las parroquias y comunidades a organizar procesiones o manifestaciones eucarísticas en sus propios ámbitos, respetando las disposiciones vigentes y garantizando condiciones adecuadas para los participantes.
El arzobispo concluyó expresando su deseo de que la celebración del Corpus Christi contribuya a renovar la fe en Jesucristo presente en la Eucaristía y a reconocer su presencia en los hermanos, particularmente en quienes atraviesan situaciones de mayor sufrimiento.
(AICA)
