Martín Martos y el posible regreso que ilusiona al pueblo “Merengue”

Se acuerdan que  Donald Trump  en sus discursos de campaña hacia la presidencia de Estados Unidos  decía algo parecido: “Debes creerme, hagamos que Zapla sea grande otra vez”.

Martín Martos

En el universo de Altos Hornos Zapla comienza a latir una noticia que despierta emociones profundas y renueva antiguas esperanzas. Lo que hasta hace poco era apenas un rumor sostenido por voces de pasillo, hoy se convierte en una versión firme que gana cuerpo y credibilidad: Martín Martos estaría muy cerca de regresar como director técnico del conjunto Merengue para la temporada 2026.

Desde ámbitos cercanos a la Comisión Directiva señalan que las negociaciones se encuentran en una etapa avanzada y que la confirmación oficial podría producirse en el transcurso de los próximos días. El posible retorno de Martos no constituye simplemente una decisión deportiva; representa el reencuentro del Club con uno de los entrenadores que mejor interpretó su identidad y su historia reciente.

Hablar de Martos es hablar de una etapa marcada por logros y convicciones. Su anterior ciclo dejó huellas imposibles de borrar: Cuatro campeonatos conquistados, una campaña memorable que tuvo a Zapla al borde del ascenso y, sobre todo, un equipo que supo reconocerse en el esfuerzo colectivo, la disciplina táctica y el orgullo de vestir la camiseta blanca y negra. Bajo su conducción, Zapla no solo competía; proponía, resistía y soñaba.

Tras su salida de la Institución, el entrenador continuó su recorrido profesional en San Martín de Formosa, donde volvió a demostrar su capacidad y su temple en escenarios exigentes. Allí alcanzó instancias decisivas del Torneo Federal A, consolidando una campaña destacada que reafirmó su jerarquía como conductor de equipos con aspiraciones grandes.

Este eventual nuevo ciclo se produciría luego de la desvinculación de la dupla técnica integrada por Facundo y Federico Zamarian, quienes cerraron una etapa compleja, atravesada por la irregularidad y marcada por la eliminación en el Torneo Regional Amateur frente a Talleres de Perico, un golpe duro para las expectativas deportivas de la Institución.

En Palpalá, la noticia comienza a sentirse como un murmullo que recorre tribunas, calles y cafés. La ilusión vuelve a encenderse porque el posible regreso de Martos simboliza orden, conducción y una idea de juego reconocible. Significa recuperar una voz de autoridad en el banco de suplentes, pero también una figura capaz de construir desde la humildad y el trabajo silencioso.

Regresa quien conoce cada rincón del club. Regresa quien supo ganarse el respeto del vestuario y de la tribuna. Regresa un entrenador que entiende que Zapla es más que un equipo: es un sentimiento colectivo.

El Merengue vuelve a creer en su futuro inmediato. La tribuna vuelve a proyectar sueños. Y el banco de suplentes podría reencontrarse con uno de los nombres que mejor supo representar el espíritu competitivo del club.

La confirmación parece cercana. Mientras tanto, crece la expectativa en todo el pueblo de acero y hierro ante un retorno que no solo promete fútbol, sino también identidad, memoria y esperanza. Un regreso que, de concretarse, abrirá un nuevo capítulo en la historia de Altos Hornos Zapla, escrito con la tinta de la experiencia y el deseo de volver a ser protagonista. Teniendo en cuenta la salida que tuvo la dupla Zamarian después de una eliminación caótica en el Regional Federal Amateur

Por Agustín Aguilera Aquino

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