Los “fondos buitre” que acosan las familias argentinas

Cuando hablamos de «fondos buitre», lo primero que suele venir a la mente son los juicios en tribunales internacionales, la expropiación de YPF o las disputas por los bonos de la deuda estatal.

Sin embargo, hay una realidad mucho más cercana y silenciosa: existen actores locales que compran las deudas de familias morosas —aquellas que los bancos ya consideran irrecuperables— por una fracción mínima de su valor.

El mecanismo es sencillo pero agresivo. Por ejemplo, si una familia debe 100 mil pesos, una empresa puede comprar esa deuda por apenas 4 o 5 mil pesos. El negocio radica en intentar recuperar cualquier suma superior a ese monto inicial, asumiendo que algunas deudas seguirán siendo incobrables y que habrá costos de gestión.

Para dimensionar esto, los balances de Naranja X (publicados por El Economista) muestran que EXI Group pagó 134 millones de pesos por deudas cuyo valor nominal ascendía a 3.145 millones. Básicamente, pagaron 4 pesos por cada 100 que se debían. Según un informe del Instituto Argentina Grande, basado en datos del Banco Central e informado por Infobae, las deudas de casi 900.000 personas fueron transferidas a agencias de cobranza, fondos de inversión y fideicomisos, con una fuerte concentración en solo 11 entidades.

El impacto en Jujuy

Esta problemática no es ajena a nuestra provincia. Datos del CEPA, obtenidos a través del Banco Central, indican que 57.432 jujeños se encuentran en «Situación 5», la categoría de deuda irrecuperable.

Aunque no hay información pública exacta sobre cuántas familias jujeñas terminaron en manos de estas «empresas de cobranza», el perfil de los afectados es claro: el 72% tiene entre 25 y 54 años, con un pico alarmante entre los 25 y 34 años (24.730 personas). Estamos hablando de gente en plena edad laboral, personas que necesitan el crédito para alquilar, financiar un emprendimiento o, sencillamente, sobrevivir hasta fin de mes.

Cuando la cobranza se vuelve hostigamiento

El problema escala cuando el reclamo por una deuda se convierte en persecución. En Buenos Aires, este accionar ya cuenta con una víctima fatal: Camila, una joven de 23 años, se quitó la vida después de que un supuesto estudio jurídico llamará por teléfono a su madre con amenazas de embargar los bienes de su padre, si Camila no cancelaba la deuda de manera inmediata.

Este caso expone que no se trata solo de una cuestión financiera, sino de un problema de salud mental y derechos humanos. El hostigamiento y las amenazas pueden ser devastadoras. Es fundamental recordar que las prácticas de cobranza tienen límites; la Ley de Defensa del Consumidor protege el trato digno y prohíbe cualquier acción abusiva o intimidatoria.

¿Qué hacer si estas pasando por esto?

Si te encontrás en esta situación, es fundamental documentar todo: guardar las capturas de pantalla, audios y registros de llamadas. Tenes el derecho de pedir por escrito el detalle de la deuda, quién es el que la reclama, el origen del monto y la cifra exacta que se exige. Ante amenazas o mensajes que simulen embargos judiciales, no ignores la evidencia; guarda toda la documentación.

Para asesorarte o denunciar, podes acudir a:

Defensoría del Pueblo: Calle Arenales N° 1219. Línea gratuita: 0800 444 2010 / Teléfono: 388 4237151 / Email: consultas.defensoriajujuy@gmail.com

Defensa del Consumidor: Calle San Martín N° 1112. Horarios: lunes a viernes de 7:30 a 12:30 y de 14 a 19 hs. WhatsApp: (0388) 444-7110 / 444-7098.

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