El fiscal Luis Marcelo De Aparici intervino en representación del Ministerio Público de la Acusación.

La Fiscalía con competencia en Narcomenudeo Nº 4 de Perico y El Carmen obtuvo una condena de cuatro años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo para un hombre, luego de acreditar su responsabilidad en dos hechos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, investigados en San Salvador de Jujuy y El Carmen.
La condena se produjo mediante un juicio abreviado, a partir del acuerdo celebrado entre la Fiscalía, el imputado y su defensa, que fue posteriormente homologado por el Tribunal con función de Juicio integrado por la jueza María del Rosario Hinojo, como presidente de trámite, y los jueces Gastón Mercau y Roberto Darío Assef.
La investigación comprendió dos hechos.
El primero ocurrió el 28 de agosto de 2025 en San Salvador de Jujuy, durante un procedimiento preventivo en el que el acusado intentó evadir un control policial y luego continuar la fuga a pie. Al ser interceptado, se encontraron sustancias que posteriormente dieron resultado positivo para cocaína y/o pasta base y cannabis sativa, junto con elementos vinculados a su comercialización.
El segundo hecho fue detectado el 21 de enero de 2026, durante un allanamiento realizado en un domicilio de El Carmen. En el lugar se secuestraron sustancias con resultado positivo para cocaína, pasta base y cannabis sativa, además de dinero en efectivo y elementos utilizados para su fraccionamiento.
Con los elementos reunidos durante la investigación, la Fiscalía sostuvo la acusación por dos hechos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en concurso real. En el marco del acuerdo de juicio abreviado, el imputado aceptó los términos de la acusación y fue condenado como autor penalmente responsable.
Además de la pena de prisión efectiva, se impuso la inhabilitación absoluta por cuatro años y dos meses y se declaró la reincidencia del condenado.
Una vez firme la sentencia, se dispuso el decomiso de dólares, teléfonos celulares y una motocicleta secuestrados durante la investigación. También se ordenó la destrucción de las sustancias estupefacientes y de los elementos empleados para su corte y fraccionamiento, entre ellos balanzas y envoltorios.
