La Universidad Nacional de Tucumán y Purmamarca firman convenio para un ordenamiento territorial inclusivo y la preservación del paisaje

El Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Tucumán (CONICET-UNT) y la Municipalidad de Purmamarca, en Jujuy, han formalizado un Convenio de Asistencia Técnica y Cooperación con el objetivo de elaborar una normativa para el ordenamiento del espacio público y la gestión territorial de la histórica localidad.

Esta iniciativa busca dar respuesta al notable crecimiento turístico de la zona, asegurando su desarrollo sostenible y la protección de su patrimonio paisajístico.

José Humberto López el intendente destacó que la motivación principal es responder a las necesidades generadas por el crecimiento turístico de Purmamarca. «La idea es tomar toda la necesidad que tiene Purmamarca, siempre consensuando con toda la institución y la comunidad, la gente, para que el proyecto, que debe salir por ordenanza municipal, tenga en cuenta la respuesta de los vecinos», señaló López.

Actualmente, el equipo se encuentra en la etapa de articulación, recopilación de datos y preparación para la socialización del plan con los habitantes.

La arquitecta Mónica Ferrari integrante clave del equipo de investigación, precisó que la idea de una ordenanza para la preservación del paisaje en Purmamarca surgió antes de la pandemia. Fue impulsada por la Secretaría de Patrimonio de Jujuy y la Unidad de Gestión Quebrada de Humahuaca en marzo de 2020.

Aunque la emergencia sanitaria retrasó el inicio formal, el trabajo se reactivó gracias a la obtención de subsidios de investigación de entidades como CONICET y la UNT, los cuales permiten cubrir los gastos operativos.

El núcleo de la labor conjunta entre la Universidad Nacional de Tucumán y el municipio de Purmamarca reside en la formulación de una ordenanza municipal que articule la preservación del paisaje con el ordenamiento territorial de la histórica localidad jujeña.

La arquitecta Mónica Ferrarid, integrante del equipo técnico, explicó que la metodología del ordenamiento se cimienta en una detallada delimitación de áreas que busca reflejar la complejidad del paisaje local. Este enfoque distingue claramente entre Áreas Urbanas y Áreas Rurales, pero introduce una categoría crucial: las Áreas «Urourbanas».

Estas últimas han sido conceptualizadas como las zonas de transición que se ubican entre lo construido y lo natural, representando esa «escala de grises» que, según Ferrarid, es intrínseca a la identidad de Purmamarca, contrastando con la dicotomía tradicional de lo «negro» (urbano) y lo «blanco» (rural).

El esfuerzo se concentra en identificar y potenciar cada uno de estos matices territoriales en el área de estudio, que comprende Purmamarca y alrededores.

Para llevar a cabo esta tarea, el equipo de trabajo es multidisciplinario, contando con la colaboración de geólogos, una ingeniera geodesta, arquitectos y estudiantes, quienes tienen a su cargo la elaboración de las fichas de inventario necesarias para un registro exhaustivo del paisaje.

Ambos entrevistados destacaron la participación ciudadana como un pilar fundamental para la viabilidad del proyecto. La arquitecta Ferrarid fue enfática al hacer un llamado a la comunidad para que aporte su perspectiva: «Yo creo que este tipo de proyectos no tiene éxito si la gente no se involucra, no opina, no dice cuáles son sus expectativas, no dice cómo quieren que sea, cómo se puede crecer además del turismo.

La participación [es] fundamentalmente». José Humberto López coincidió, subrayando la importancia de «empezar a articular con la sociedad, con las comunidades para que el proyecto tenga el destino que pretendemos todos». Este proceso de consenso se vislumbra como una etapa posterior a la recopilación técnica de datos.

Respecto a la fecha de implementación de la ordenanza, Ferrari reconoció la dificultad de establecer un plazo estricto. La complejidad de la investigación es «ardua» y los obstáculos surgen constantemente, por lo que proyectó que la ordenanza podría concretarse hacia fines de este año o durante el año siguiente.

A modo de conclusión, López resaltó la seriedad y el alcance del trabajo, asegurando que el proyecto no solo beneficiará a Purmamarca con un ordenamiento territorial moderno, sino que también sentará importantes precedentes provinciales para abordar otras problemáticas, como la gestión de límites departamentales (mencionando a Tumbaya) y la administración de agentes locales, manifestando su convicción de que este intenso y serio trabajo «va a tener su fruto».

Por: Nicolás Agustín Casas

Scroll al inicio