Con datos actualizados del Ministerio de Salud y del Observatorio de la Infancia y Adolescencia de la propia institución, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) manifestó su «profunda preocupación» por los niveles críticamente bajos de vacunación en niños, niñas y adolescentes.

Las bajas coberturas de vacunas esenciales ponen en riesgo la protección comunitaria y favorecen la reemergencia de enfermedades eliminadas como hepatitis A, tos convulsa, sarampión y la poliomielitis.
Buenos Aires, 14 de noviembre de 2025.- La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió una fuerte advertencia sobre el estado actual de las coberturas de vacunación infantil y adolescente en el país.
A partir de los informes recientes del Ministerio de Salud de la Nación y del Observatorio de la Infancia y Adolescencia de la SAP, se constata un descenso sostenido y generalizado en la administración de vacunas fundamentales del Calendario Nacional de Vacunación (CNV).
«Estamos ante un escenario de fragilidad inmunológica colectiva. Las cifras actuales no solo comprometen la inmunidad individual, sino que ponen en riesgo la salud pública en su conjunto», señaló la Dra. Alejandra Gaiano, prosecretaria del Comité de Infectología de la SAP. «La caída de coberturas afecta de forma transversal a todas las edades pediátricas, pero es particularmente alarmante en las vacunas de los niños menores de 18 meses de vida, embarazadas y en la adolescencia».
El análisis indica que, en el año 2024, ninguna de las vacunas analizadas alcanzó la meta programática del 95% establecida para asegurar la inmunidad colectiva. Peor aún, varias dosis estratégicas están por debajo del 50%. La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) aplicada a los 5 años, muestra una cobertura del 46% en 2024, cuando en el período 2015-2019 rondaba el 90%. Esto representa una caída de más de 44 puntos porcentuales en menos de una década, lo que representa un serio riesgo de reemergencia de sarampión y rubéola.
En el mismo grupo etario, la cobertura de la vacuna contra la poliomielitis (refuerzo de los 5 años) cayó del 88% al 47% en el mismo periodo. La triple bacteriana celular, también administrada a esa edad, pasó del 88% a apenas 46%.
Los datos son igual de preocupantes en otras franjas: la cobertura de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en adolescentes, clave para prevenir cánceres genitales, cayó al 55% en mujeres y al 51% en varones. Mientras que la vacuna triple bacteriana acelular (dTpa) a los 11 años, fundamental para prevenir el contagio de coqueluche o tos convulsa, en lactantes menores, registró un retroceso del 82% al 54% en 2024, lo que refleja importantes desafíos en la captación del grupo adolescente. Actualmente Argentina está atravesando un brote de coqueluche con 5 niños fallecidos notificados.
«La situación actual refleja un debilitamiento estructural de las estrategias territoriales de vacunación y una menor percepción de riesgo por parte de la población, es urgente recuperar la confianza social en los programas de inmunización y reforzar la indicación activa por parte del equipo de salud,» sostuvo la Dra. Marianela Borra, infectóloga pediatra, Secretaria del Comité de Infectología de la SAP.
Los esquemas de vacunación básicos en el primer año de vida también presentan descensos importantes. La cobertura de la tercera dosis de la vacuna quíntuple y de la vacuna antipoliomielítica inactivada, que se administran a los 6 meses, cayó en promedio 10 puntos respecto a los niveles previos a la pandemia. Esto significa que más de 115.000 lactantes no completaron esquemas fundamentales para prevenir enfermedades como la difteria, la hepatitis B, la poliomielitis y la tos convulsa.
«Las coberturas inferiores al 70% ya no son excepcionales, sino habituales en muchas vacunas del calendario. Esto representa una vulnerabilidad seria frente a enfermedades transmisibles. Hay que actuar antes de que el sarampión que ya presentan brotes en la región, reaparezcan en nuestro país con consecuencias graves», alertó la Dra. Elizabeth Bogdanowicz, infectóloga del Comité de Infectología de la SAP.
El informe de la Sociedad Argentina de Pediatría también subraya la importancia de la vacunación en embarazadas. La vacuna materna contra el virus sincicial respiratorio (VSR) principal causante de cuadros de bronquiolitis en niños menores de 1 año, alcanzó en embarazadas una cobertura del 67.8%.
La cobertura de la vacuna dTpa en gestantes es del 69% en 2024. Esto compromete la inmunidad pasiva que protege a los recién nacidos, especialmente frente al coqueluche, una de las principales causas de muerte prevenible en lactantes.
Brote de coqueluche en Argentina
Coqueluche es una enfermedad respiratoria causada por Bordetella pertussis. Es altamente contagiosa, tiene distribución universal y afecta a todos los grupos de edad, pero es especialmente grave en niños pequeños y lactantes ya que puede ocasionar complicaciones graves, como neumonía, convulsiones o incluso la muerte. Los casos reportados hasta la fecha en 2025 triplican a los del año anterior.
Como consecuencia de las bajas coberturas de vacunación, en distintas regiones del país se observa un incremento sostenido de casos de coqueluche predominando en Tierra del Fuego, seguido por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en tercer lugar la Provincia de Buenos Aires. La mayoría de los casos se concentran en los menores de 5 años, particularmente menores de 6 meses constatándose 5 pacientes fallecidos. Este escenario demanda una respuesta inmediata para reforzar la sospecha clínica, la confirmación diagnóstica oportuna y mejorar las coberturas de vacunación.
En este contexto, la SAP reclama medidas urgentes. Entre ellas: la recuperación activa de niños , embarazadas y adolescentes con esquemas incompletos; la implementación de estrategias escolares de vacunación; la capacitación continua del equipo de salud; y campañas masivas de comunicación para contrarrestar la desinformación y las dudas en torno a las vacunas.
“Es importante tener en cuenta que todas estas vacunas están incluidas en el calendario nacional de vacunación y se administran en forma totalmente gratuita, además de ser obligatorias”, destacaron desde la SAP.
«Las vacunas son una herramienta probada, segura y eficaz. Representan un derecho para la infancia y una obligación del Estado. Es clave fortalecer las estrategias de acceso al sistema de salud y de información, para garantizar la vacunación efectiva de todos los niños, niñas, adolescentes y gestantes», concluyó la Dra. Gaiano.
Acerca de la Sociedad Argentina de Pediatría
Fundada el 20 de octubre de 1911, la Sociedad Argentina de Pediatría es una de las instituciones científicas de mayor antigüedad en el país. Congrega a los médicos pediatras y a los interesados en el estudio y la atención del ser humano en su período de crecimiento y desarrollo.
Su independencia de intereses sectoriales y coyunturales la ha convertido en una entidad asesora de gobiernos, universidades y distintas organizaciones de la comunidad en el área materno infanto-juvenil.
El destino y el trabajo de la Sociedad Argentina de Pediatría se construyen diariamente con el esfuerzo mancomunado de sus más de 19.000 asociados, a través de 49 Filiales y 1 Delegación organizadas en 9 Regiones. Los profesionales que la integran aportan su esfuerzo solidario en pos de los objetivos societarios sólidamente ligados a la causa de la infancia.
El lema de SAP “por una niñez y una adolescencia sanas, en un mundo mejor” señala no sólo la mirada integradora de la pediatría, sino su compromiso con una realidad histórico-social que le confía su futuro.
La SAP, a través de su cooperación con otros organismos internacionales (como UNICEF y OPS) y su integración a la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE) y a la Asociación Internacional de Pediatría (IPA), y el Foro de Sociedades de Pediatría del Cono Sur (FOSPECS), participa del movimiento pediátrico mundial.
