Ante la Asamblea General de la ONU, reafirmó su respaldo a la UNRWA, expresó preocupación por la muerte de trabajadores humanitarios y renovó su compromiso con los refugiados palestinos.

La Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas afirmó que obstaculizar la distribución de asistencia a los refugiados palestinos constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y agrava la situación de quienes viven en condiciones extremas.
La declaración fue leída el 30 de junio durante una reunión del Comité Especial de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
La Santa Sede destacó el papel esencial que desempeña la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA), que desde hace más de siete décadas brinda educación, atención sanitaria, ayuda alimentaria y servicios sociales a millones de palestinos.
Asimismo, recordó que ese organismo permite ofrecer protección y condiciones de vida dignas a una población especialmente vulnerable.
Preocupación por los ataques
La representación vaticana manifestó además su «profunda preocupación» por el asesinato de integrantes del personal de la UNRWA y por los ataques contra sus instalaciones en los territorios del Estado de Palestina, incluidas escuelas y otros espacios donde se refugian civiles.
En ese contexto, la Santa Sede ratificó su apoyo financiero a la UNRWA como una expresión concreta de solidaridad con los refugiados palestinos y de confianza en su misión humanitaria.
Finalmente, expresó el deseo de que la labor de la Agencia continúe desarrollándose con pleno respeto de los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia, para preservar su credibilidad y garantizar el cumplimiento de su mandato al servicio de la solidaridad y la paz.
(AICA)
