La ONU alerta de un posible «El Niño histórico»: El planeta se calienta y nadie hace lo suficiente

El mundo lleva décadas ignorando las advertencias científicas sobre el cambio climático.

Ahora, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) acaba de lanzar una nueva señal de alarma: existe un 80% de probabilidad de que El Niño se establezca entre junio y agosto de 2026, con una posibilidad cercana al 90% de que permanezca activo hasta noviembre. Y podría convertirse en uno de los episodios más intensos jamás registrados.

Una tormenta perfecta anunciada con años de antelación

El Niño es uno de los fenómenos climáticos naturales más poderosos del planeta, que ocurre cada dos a siete años y calienta las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, alterando patrones atmosféricos a escala global. Pero lo que está ocurriendo ahora va mucho más allá: algunas mediciones registran temperaturas subsuperficiales superiores en más de 6 grados Celsius respecto al promedio histórico, una reserva térmica que alimenta el fenómeno de manera alarmante.

El antecedente más reciente debería bastar para que nadie minimice la amenaza: durante el último episodio, las inundaciones en Río Grande do Sul dejaron más de 180 fallecidos y 600.000 desplazados. Y ese episodio no fue de los más intensos. Reducir la huella de carbono colectiva no es solo un eslogan: es la única variable que los gobiernos pueden controlar. Aun así, no actúan.

«Echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta»

Las palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, son demoledoras: «las condiciones de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta». No es metáfora: un fenómeno climático extremo se superpone sobre un planeta que ya registra temperaturas récord. La combinación entre el calentamiento global y El Niño 2026 podría hacer que 2027 se convierta en el año más cálido jamás registrado, y los gobiernos siguen sin actuar a la altura de la emergencia.

Frente a este escenario, las respuestas disponibles no faltan, pero brillan por su ausencia en el debate político:

La subida de la luz que El Niño puede provocar en los mercados energéticos apenas aparece en la agenda política, pese a que el impacto en las facturas domésticas será directo e inmediato.

Apostar por las energías renovables no es solo una decisión económicamente inteligente: es la respuesta estructural que los países deberían haber completado hace años, y que los hogares no pueden seguir esperando.

Instalar placas solares es ya una de las pocas decisiones que los ciudadanos pueden adoptar sin depender de que los gobiernos reaccionen a tiempo.

España no se librará: el calor que viene no entiende de fronteras

Quienes crean que esto es un problema lejano se equivocan. Los expertos advierten de que El Niño podría provocar temperaturas más altas en España y aumentar la probabilidad de fenómenos extremos, en un contexto donde cualquier episodio cálido tiene ahora más capacidad de intensificarse.

La OMM proyecta temperaturas superiores a lo normal en prácticamente todas las regiones del mundo durante el trimestre junio-agosto de 2026. Reducir el consumo energético en los hogares y avanzar hacia ciudades sostenibles son ya urgencias, no aspiraciones. España ya batió récords de temperatura en mayo, y el verano que viene podría ser otro capítulo de una historia que seguimos sin querer cerrar.

Fuente: papernest.es

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