Personas con discapacidad, familiares, profesionales e instituciones se movilizaron en la provincia en el marco de una jornada nacional de protesta. Denuncian recortes, demoras en pagos y advierten que nuevas medidas podrían profundizar la crisis del sistema.

El conflicto tiene un fuerte trasfondo nacional. En los últimos días hubo marchas en varias provincias y en Buenos Aires con consignas similares. Entre los principales puntos, como el rechazo a cambios en la legislación nacional sobre discapacidad, la defensa de la Ley de Emergencia en Discapacidad, denuncia de recortes, demoras en pagos y dificultades en prestaciones y preocupación por nuevas medidas que podrían endurecer el acceso a pensiones
Según organizaciones del sector, estas modificaciones podrían afectar la cobertura de servicios y dejar a muchas personas sin atención adecuada.
Este miércoles, las calles de la Capital jujeña volvieron a ser escenario de un reclamo que crece en todo el país: el del sector de discapacidad, que atraviesa uno de sus momentos más críticos en años. Con carteles, consignas y una fuerte presencia de familias, la movilización buscó visibilizar una situación que, aseguran, “ya no da para más”.
La protesta reunió a personas con discapacidad, acompañantes terapéuticos, transportistas, docentes especiales y organizaciones sociales, quienes coincidieron en un diagnóstico común: “el sistema está en crisis y las respuestas no llegan”.
Un reclamo que se replica en todo el país

La manifestación en Jujuy no fue aislada. Formó parte de una jornada nacional en la que distintas provincias salieron a la calle con consignas similares. El eje central: el rechazo a cambios en el sistema de discapacidad y la exigencia de que se garanticen derechos básicos.
Entre los principales reclamos se destacan los pagos adeudados o atrasados a prestadores, la falta de actualización de aranceles, además el riesgo en la continuidad de tratamientos e incertidumbre frente a posibles modificaciones en pensiones y cobertura.
“Estamos defendiendo derechos, no privilegios”, fue una de las frases que más se repitió durante la jornada.
El trasfondo: ajuste y reforma
El conflicto se da en medio de un contexto nacional marcado por propuestas de reforma en el área de discapacidad, que según el sector podrían implicar un endurecimiento en el acceso a pensiones y una redefinición del sistema de prestaciones.
Desde las organizaciones advierten que estas medidas, lejos de ordenar el sistema, podrían dejar a miles de personas sin cobertura o con servicios recortados, afectando directamente su calidad de vida.
En Jujuy, donde muchas familias dependen del sistema público y de obras sociales para acceder a tratamientos, el impacto de estos cambios genera especial preocupación.
Una realidad que golpea en lo cotidiano

Más allá del debate político, la situación se traduce en problemas concretos: terapias interrumpidas, centros que no pueden sostener su funcionamiento, profesionales que abandonan el sistema por falta de pago y familias que quedan solas frente a la complejidad de la discapacidad.
El reclamo, entonces, no es solo sectorial. Es también un llamado de atención sobre el rol del Estado y la necesidad de garantizar políticas públicas sostenidas en el tiempo.
La movilización en Jujuy deja una imagen clara: la discapacidad dejó de ser un tema invisible. Hoy está en la calle, interpelando a la política y a la sociedad.
El Gobierno plantea la necesidad de ordenar un sistema con irregularidades. El sector responde que detrás de ese discurso se esconde un ajuste que recae sobre los más vulnerables. En el medio, miles de personas que dependen de una prestación para vivir con dignidad.
En Jujuy, la respuesta empezó a escucharse fuerte y clara en las calles. Y todo indica que el conflicto recién empieza.
