Ahora su nueva y última casa lleva el nombre de su creadora Centro Cultural Lola Mora, que se encuentra ubicado en Alto La Viña, de San Salvador de Jujuy.

Así deberá transmitirse de ahora en más oralmente, en libros, en canciones, en teatro, en medios digitales o audiovisuales y esa va a ser otra parte de su historia y nuestra historia.
Muchos dirán después de mucho andar, “por fin encontraron su lugar definitivo estos legendarios Leones”. Las esculturas encontraron su residencia permanente o destino final, donde la piedra y el silencio seguirán dialogando con la eternidad y abiertas al encuentro con la comunidad.

“Los Leones” forma parte de un grupo escultórico compuesto por seis piezas; La Justicia, La Paz, El Progreso, La Libertad y El Trabajo, que originalmente fue pensado para coronar la escalinata del Congreso Nacional.
Este Centro Cultural Lola Mora fue diseñado para ser un espacio de preservación, exhibición e interpretación del legado de Lola Mora, tanto de su obra escultórica como de la historia que las rodea.

“Los Leones”, cuentan los registros que, estuvieron primero en la entrada de la Casa de Gobierno de Jujuy, luego pasaron por el Parque San Martín, de allí a la actual plazoleta Eva Perón y lo que se pensó que iba a ser su emplazamiento definitivo en la plaza Hipólito Yrigoyen del barrio Ciudad de Nieva terminarán ahora sí definitivamente en Alto La Viña.

Fueron muchos años regalando felicidad a los chicos
Durante décadas, Los Leones de bronce creados por Lola Mora no solo fueron una obra de arte. Ellos se transformaron en la mayor atracción de los chicos.
Entre juegos y travesuras, generaciones de niños treparon sobre ellos, les acariciaron la melena metálica y convirtieron a esas esculturas en parte inseparable de su infancia. Más allá del valor artístico, Los Leones quedaron grabados en la memoria colectiva como un rincón de asombro y ternura en medio de la ciudad.
Muchos te diremos siempre “Gracias, queridas esculturas de Los Leones, por ser parte de mi infancia”.
Los Leones de Lola Mora seguirán rugiendo en nuestras memorias. Gracias por custodiar los juegos y los sueños de infancia. Gracias, leones queridos, por acompañar nuestra infancia con su silencio eterno y su fuerza de bronce.
(Foto Parque San Martín y foto Plazoleta Eva Perón colaboración de José Peloc)
