La Conferencia Episcopal Argentina convoca a rezar por la paz en Medio Oriente

Ante la escalada de violencia y las impactantes imágenes recientes, los obispos llaman a las comunidades a unirse en oración este domingo por el fin de los conflictos y el silencio de las armas.

Los obispos argentinos convocan a rezar por la paz en Medio Oriente

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó su profunda preocupación por los nuevos focos de violencia y enfrentamientos registrados en Medio Oriente, que se suman a los múltiples conflictos armados que afectan actualmente a distintas regiones del mundo.

En un mensaje, los obispos señalaron que las estremecedoras imágenes conocidas recientemente «duelen profundamente» y recuerdan que la violencia nunca constituye un camino válido para la resolución de disputas, ya que solo produce destrucción y sufrimiento.

Desde una perspectiva cristiana, la Comisión Ejecutiva de la CEA subrayó el llamado evangélico a trabajar activamente por la concordia, evocando las palabras de Jesús en el Evangelio según san Mateo: «Felices los que trabajan por la paz».

Pedir a Dios el silencio de las armas

En ese contexto, los obispos afirmaron que el compromiso por la paz se traduce actualmente en una oración «ferviente y perseverante», pidiendo a Dios el cese de todo conflicto y el silencio de las armas, en favor del diálogo y el entendimiento entre los pueblos.

El mensaje retoma también palabras del papa León XIV en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz del 1° de enero, en el que alentó a abrirse a la paz como una realidad concreta y posible: «Antes de ser una meta, la paz es una presencia y un camino», recordó el pontífice.

La CEA invitó a todas las comunidades del país -parroquias, movimientos, congregaciones, instituciones educativas y familias- a dedicar especialmente este domingo a la oración por la paz en el mundo. Pidió que en cada Eucaristía y en toda oración personal y comunitaria se eleve una súplica confiada por el establecimiento de una paz duradera.

Finalmente, los obispos encomendaron esta intención a la intercesión de la Virgen María, invocada como Reina de la Paz, y animaron a los fieles a convertirse en auténticos artesanos de reconciliación en medio de un mundo herido por la violencia.

(AICA)

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